jueves, 31 de enero de 2008
Etapas educativas del niño/a
PREESCOLAR
Preescolar es la primera etapa educativa importante del niño en el aprendizaje de distintas destrezas. Es aquí donde hace su primer contacto con el mundo exterior. El compartir, socializar y establecer límites y reglas es parte de este desarrollo. Al pasar de una etapa a otra, se cuida el aspecto socio-emocional, procurando mantener una auto-estima alta, seguridad en sí mismo, la habilidad de adaptarse a diferentes situaciones y la introducción a los valores universales.
La psicomotricidad es otra parte importante, abarcando desde la coordinación motora gruesa hasta la coordinación motora fina. En forma conjunta el niño incrementa, año con año, la comprensión y la utilización del vocabulario y el conocimiento fonético del alfabeto en inglés.
En el último bimestre de Preprimaria, se establecen las bases de la lecto-escritura en español y así poder obtener una excelente integración y adaptación a la educación bilingüe y bicultural de la Primaria.
LA PRIMARIA
Es una etapa de transición en donde el principal objetivo es la formación de los alumnos en cuanto a hábitos, habilidades, actitudes y aptitudes como base de los conocimientos bilingües que le serán de utilidad para continuar con sus estudios de educación media.
En la Primaria se fomenta la educación integral de los alumnos tomando en cuenta sus áreas emocional, social, afectiva, artística y psicomotriz en armonía con una preparación académica que les de las herramientas para sus estudios posteriores.
LA SECUNDARIA Y EL BACHILLERATO
En este nivel se sigue profundizando la enseñanza aprendizaje del idioma inglés a la vez que el programa académico se refuerza, ya que la meta específica es preparar al alumno para su ingreso a la universidad.
Al egresar del Bachillerato, los graduados han adquirido los conocimientos y habilidades requeridos para estudiar con éxito la carrera de su elección en la
universidad escogida y con la formación integral imprescindible para los ciudadanos del siglo XXI.
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Volver Por Una Segunda Oportunidad
Abandonar lo construido entre dos, terminar una relación sentimental de varios años, separarse de los hijos y emprender una vida nueva con otra pareja, son algunas de las vivencias que no sólo afectan a los implicados, sino a sus seres queridos.
En el momento en que el padre o la madre deciden dejar su hogar, quedan muchas incógnitas, un gran rompecabezas que para muchos no se puede armar.
Regresar es una de las opciones que los hijos y la pareja que se queda contempla desde el momento en que todo termina, pero esto muchas veces no se da.
Algunas personas terminan arrepintiéndose y vuelven a buscar aquello que dejaron. Otros llegan a pedir perdón a sus seres queridos o simplemente a saldar deudas del pasado.
Borrón y cuenta nueva: ‘Quiero regresar, ¿me aceptas?’
Albeiro Otero*, de 29 años, recuerda que en sus primeros años de vida sus padres se separaron porque su papá tenía problemas con el alcohol. Para él y su familia (mamá y hermana), crecer y mantenerse económicamente fue tarea que los llevó a ser más unidos, sin la necesidad de un padre.
Luego de 15 años de separación, su padre ha regresado y toda la familia finalmente lo perdonó. “Dejó el alcohol y está mejor. Nos pidió perdón y nosotros quisimos estar con él. Esperamos que todo vuelva a la normalidad y que seamos una familia unida para toda la vida”, explica Albeiro.
Caso contrario es el de Carolina Mendoza*, una mujer de 28 años que siempre ha vivido con su madre. Su padre las abandonó cuando ella tenía un año de nacida.
En todos estos años, su padre nunca respondió por ella y su mamá. Finalmente, su madre se volvió a casar y Carolina continúa sus estudios.
Para sorpresa de la madre e hija, el padre regresó, buscándolas y pidiendo una reconciliación. Desafortunadamente para él, las dos no acudieron a su llamado y distinta a la reacción de la familia de Albeiro, ellas descartan por completo regresar junto a él.
“El cariño y el respeto se ganan. Él no puede regresar a recoger algo que no cultivó, nuestro cariño. Además, mi madre está casada nuevamente y es una mujer feliz”, explica esta mujer.
Creencias que persisten
1. Muchas mujeres que fueron educadas con la creencia de que el matrimonio es para toda la vida y hasta la muerte, piensan que se deben a su marido. Así lo esperan y lo ven siempre como el jefe del hogar.
2. Algunas familias tradicionales mantienen la unión a pesar de los problemas que existen. Piensan en el qué dirán y viven de la apariencia para no generar comentarios entre sus conocidos.
3. El hombre tiene derecho de abandonar a su esposa e hijos. Puede regresar en el momento que deseé y la mujer debe aceptarlo.
4. Mantener relaciones sentimentales con personas distintas a la pareja, renueva los sentimientos y le pone ‘más sabor’ a la intimidad.
Todo por recuperar lo perdido
Maritza Gabriela Otero, psicóloga, explica que todos los seres humanos son distintos y a veces es complicado descifrar su mundo. “Por lo general regresan cuando ya están viejos y no han encontrado el amor o la estabilidad en ningún lugar”, comenta esta profesional.
El hecho de irse y dejar sus familias, sus hijos, a algunas personas, explica la psicóloga Otero, puede generarles remordimientos por creer que sus acciones están mal. “Esto los lleva a castigarse, a no estar contentos en ningún lugar y finalmente regresan a lo que en el fondo siempre consideraron su hogar”, añade esta experta.
Los asuntos pendientes del pasado por resolverse, también inciden. “Siempre que entablamos una relación generamos lazos de unión, temas en común y cuando se presenta algo como un abandono, quedan cosas por decir, preguntas por responder y un sentimiento de frustración por la situación”, agrega Gabriela Otero,
Dentro de toda esta situación, explica la psicóloga, es importante tener en cuenta la palabra ‘perdón’, muchas veces mal utilizada en medio de un conflicto familiar.
“Por lo general, nunca nos percatamos de las pequeñas heridas que terminan convirtiéndose en grandes resentimientos. Al final, la persona decide irse y abandonar un hogar por temor a enfrentar sus sentimientos y resolver sus preocupaciones”, expone esta especialista.
La pareja es la que toma la decisión de perdonar
La opinión de todos los miembros de la familia es importante, pero finalmente es más substancial lo que decide la pareja.
En algunos casos, cuando regresan ya los hijos son adultos y a pesar de que no estén de acuerdo, siempre van a respetar la opinión de la persona que haya cumplido el rol de padre y madre.
Cuando en el hogar se ha inculcado el respeto por la autoridad, generalmente las heridas de los hijos son internas y se manifiestan de manera inconsciente.
Estos hijos más adelante van a representar roles de padres muy entregados a su hogar, de manera que sus hijos no sufran lo que ellos sufrieron.
Perdonar y empezar de cero a veces cuesta
• Algunas personas logran reconciliarse con su ex pareja y empezar nuevamente su relación.
• Casi nunca sanan las heridas y quedan resentimientos con las parejas. Se logra sobrellevar la situación y vivir con apariencia.
• Cuando hay diálogo, entendimiento y un amor verdadero, se logra comprender a la pareja que alguna vez se fue y se valora más el hecho de su regreso.
• Si se han inculcado pautas de crianza a los hijos y el padre ausente decide regresar, éste debe mantener un rol bajo, ya que no cuenta con el respeto de los hijos.
• Algunas mujeres simplemente ocultan el abandono a los hijos, diciéndoles que su papá no está, pero que vive pendiente de ellos y que les manda razones todo el tiempo.
Xiomara k. Montañez
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Una pareja estable es sinónimo de una familia exitosa
El amor, la confianza y el respeto son elementos indispensables para que una relación de pareja se mantenga en el tiempo, pero ¿y la autoestima? ¿El pasado familiar? ¿El grado de conciencia? ¿La madurez?
Cuando una persona se quiere a sí misma y aprecia su valor, tiene autoestima y buenos límites: es capaz de manifestar lo que le gusta y decir NO a aquello que considera va en contravía de su parecer o bienestar propio.
Lo anterior es clave para tener una sana relación de pareja; también lo es evitar ser complaciente y hacer respetar sus derechos, respetando los del otro. Regla de oro: el verdadero amor es la capacidad de relacionarse adecuadamente sin perder la autonomía.
La autoestima y los límites (es necesario nunca sobrepasarlos ni quedarse corto en ellos) se adquieren, al menos en parte, por la influencia de la familia de origen o genograma.
Mediante este, la persona hace un reconocimiento de ‘quién soy, de dónde provengo y qué cosas han influido en mi vida’ y también entiende su manera de relacionarse con los demás y descubre los patrones de comunicación que ha recibido respecto al afecto, sexo, diálogo y manejo del dinero.
Por eso es importante ese pasado: no con el objeto de criticarlo, especialmente a sus padres, sino de encontrar qué elementos de los aprendidos en la crianza afectan negativa o positivamente el vínculo con la pareja. Por ejemplo: si la relación con alguno de los padres no fue buena, es posible que la persona, cuando crezca, desconfíe de los vínculos. De igual forma, si se es hijo (a) de madre o padre alcohólico, esta disfunción puede trasladarse a la relación matrimonial de la persona, repitiendo el mismo modelo al elegir como pareja a alguien alcohólico (a).
Aquí se habla de conciencia y madurez: la capacidad de reconocer los problemas del pasado y la intención de dejarlos atrás para ser alguien diferente.
Antes de tener hijos...
-Primero que todo, es importante saber elegir a la persona con quien se desea formar una familia: aunque es vital aceptarla con sus defectos y cualidades, es necesario mirar su pasado (de la misma forma en que yo miro el mío) y conocerla –de dónde viene, cómo fue la relación con sus padres, hermanos y parejas anteriores, cómo son su autoestima y límites-. Esto da una pista de cómo será la relación en el futuro. Si el hombre o la mujer tienen conciencia crítica sobre el particular, es muy posible evitar que se repitan ciertas conductas.
-Otro aspecto que no debe descuidarse: las expectativas que cada miembro de la pareja tiene respecto al otro y que suelen estar mediadas por la influencia de la familia. Es posible que el hombre, por ejemplo, desee que su compañera se responsabilice de la crianza de los hijos y no trabaje; la mujer, mientras tanto, desea repartir su tiempo entre el trabajo y los niños.
-Cuando las expectativas no se conocen ni se dicen a la pareja, hay frustración. ¿Qué quiere él de mí? ¿Qué quiero yo de él? Es posible que alguno de los dos busque encontrar en el otro esa persona que va a llenar las carencias que le dejaron sus padres. Si no lo logra, va a responsabilizar a su esposo (a) por dicho fracaso.
-Ojalá la pareja no sea muy joven cuando encargue hijos. En este caso, generalmente, tienden a tener muchos problemas porque no han vivido lo que deben vivir, no son responsables, carecen de autocrítica y no saben qué hacer.
-Aprender a manejar la soledad. Algunas personas temen quedarse solas, muchas veces por problemas de autoestima. Nadie les ha enseñado cómo aprender a vivir sin pareja, lo cual también es una opción. ¿Quién soy yo sin mi pareja? ¿Cómo me comporto estando solo(a)? Si la respuesta al primer interrogante es una persona desprotegida, no es momento de pensar en concebir un hijo.
Un tiempo prudencial para compartir en pareja es una manera de fortalecer la relación y pensar con calma la llegada de los hijos.
Relación antes de ser padres
-Un ‘buen nido’: la construcción del amor se hace desde el momento en que la persona decide convivir con alguien y cuenta con elementos como el respeto, el cariño, la ternura, la confianza y el trabajo en equipo.
-Buena comunicación: hay que validar las diferencias de pensamiento y los sentimientos. Cuando esto no existe, ello da lugar a ironías, descalificaciones, subvaloraciones, agresiones de todo tipo, silencio castigador, dobles mensajes (una cosa se dice y otra se hace), manipulaciones y agendas ocultas. Vivir con los problemas del pasado afecta seriamente la relación.
-Buen sexo: no se trata solo de genitalizar el vínculo, sino de tener espacios de placer y de buen humor.
-Manejo del dinero: el poder se reparte por igual y existen bienestar e independencia económicos.
-Equidad: ambos tienen los mismos derechos y deberes.
Por qué tener un hijo
Primera premisa: no hay que concebirlo pensando hacer de él lo que yo no pude ser.
Segunda: tener un siguiente hijo para que sea la compañía del mayor.
Tercera: no debe nacer por el temor a quedarse solo en el futuro.
Cuarta: tampoco el hijo debe ser la tabla de salvación para una relación conflictiva.
Un hijo se planea y desea con amor, no por conveniencia. Este es la continuidad del proyecto de vida en pareja y una nueva familia no se improvisa sino que se planea, construye y cultiva. Debe ser una decisión consciente, no para darle gusto a la pareja.
Hay que estar preparados para ello y conocer qué implica la llegada de un tercero al seno del hogar. En Estados Unidos, por ejemplo, uno de los primeros motivos de separación es el nacimiento del primer hijo. Si la relación de pareja no está fortalecida, no se ha hecho nada por construir el amor, se desconoce que un bebé demanda atención las 24 horas del día y que ambos deben turnarse para su cuidado, el vínculo corre el riesgo de romperse.
A veces, las mujeres ‘abandonan’ a la pareja porque se dedican solo al recién nacido e, incluso, no le permiten al compañero compartir las ponsabilidades del cuidado del menor.
En general, a los hombres les gustaría formar un hogar como parte de su proyecto de vida, mientras que muchas mujeres piensan que su proyecto es el hombre.
En una relación se debe ceder, tener expectativas reales, confiar en el otro, comunicarse, expresarse afecto, tener buen sexo y manejar por igual el dinero.
Asesoría: Nelly Rojas de González, sicóloga y terapeuta de pareja. Autora de libros como: 'Ser amigos para ser amantes' y 'El amor se construye'.
Andrea Linares G.
Univision
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Sopas
Sopas para Niños:Crema de Espárragos
Ingredientes
1 paquete de espárragos (habichuelas)delgaditos
1 taza de leche descremada
1 lt de agua
1 cucharadita de maicena
2 cucharadas de crema espesa
sal a gusto.
Preparación
1. Cocer los esparragos lavados y sin los tallos duros en el litro de agua hasta que esten blandos.
2. Colar y guardar el agua de cocción. Dejar enfriar los esparragos y el agua.
3. Procesar todo en la licuadora. Pasar por un colador fino y volver a la olla.
4. Agregar la taza de leche y calentar
5. Diluir la maicena en un poco de la leche fría, agregar a la sopa y revolver a fuego bajo hasta espesar.
6. Un poco antes de servir agregar la crema, sin que llegue a hervir para que no se corte. Salar a gusto y servir decorada con algunas cabecitas de esparragos.
Sopa China de Fideos
Ingredientes
50 grs de carne cortado en dados pequeños
1 paquetes de fideos chinos de huevo (tipo pasta al minuto)
1 cebollin picado en ruedas
1 trozo de pimentón rojo picado en cubos
1 trozo de zanahoria picada en cubos
Salsa de soya
1 lt. de agua hervida
Preparación
1. Saltar las verduras con el aceite 2 minutos
2. Agregar la carnecita, saltar un poco más.
3. Agregar el agua recién hervida y la salsa de soya a gusto.
4. Agregar lo fideos y cocer a fuego bajo hasta que los fideos se ablanden.
Crema de Champiñones Ingredientes
2 bandejas de champiñones
1/2 cebolla chica
2 lonjas de tocino
100 cc de crema líquida
1 caldo maggi de ave
Aceite de oliva
Preparación
1.Picar la cebolla y el tocino en cuadritos pequeños. Sofreir primero el tocino, sin agregar aceite, hasta que este dorado y haya soltado la grasa. Luego agregar la cebolla y rehogar hasta que esté transparente.
2.Picar los champiñones en trozos pequeños, puede hacerse en la picadora o en la tabla de picar. Agregar a la mezcla anterior, agregar 1 cucharada de aceite de oliva y rehogar hasta que esten suaves y hayan botado parte de su jugo.
3. Agregar un litro de agua hervida y agregar el caldo maggi de ave. Dejar cocer a fuego bajo por 15 minutos. Apagar y entibiar.
4. Pasar la mezcla por la licuadora, verter en la olla y agregar la crema líquida, revolver hasta mezclar, calentar para servir. Se puede decorar con un toque de crema, o unas laminas de champiñones salteadas.
Gracias Sofie de www.mamasybebes.com.ar
martes, 29 de enero de 2008
Una madre ausente vuelve a un niño muy agresivo

Cuanto más tiempo pasa un chico sin su mamá, más posibilidades hay de que desarrolle comportamientos violentos, de acuerdo con un nuevo estudio realizado en los EEUU
La investigación reveló que mientras más tiempo pasaron los niños en una guardería infantil, más posibilidades existían de que sus maestras de sexto grado reportaran problemas de comportamiento.
Además, los niños que recibieron una atención dedicada antes de ingresar al jardín de infantes, tenían mejores calificaciones de vocabulario en quinto grado que los que tuvieron un cuidado de menos calidad.
Los descubrimientos provienen del mayor estudio sobre cuidado y desarrollo infantil realizado en Estados Unidos. Los investigadores realizaron un seguimiento de 1.364 niños desde que nacieron, como parte del estudio de los Institutos Nacionales de Salud.
En la más reciente entrega del estudio, los investigadores evaluaron si las características observadas entre el jardín de infantes y el tercer grado estaban presentes en el quinto o sexto grado. Encontraron que los patrones de vocabulario y comportamiento continuaban, aunque
otros habían desaparecido.
Los científicos dijeron que el incremento de los problemas de vocabulario y conducta fue pequeño, y que el tiempo que los niños pasaban con sus madres era mucho más importante para vaticinar su desarrollo.
En el estudio se definió al cuidado infantil como el que suministraba cualquier otra persona que no fuera su madre durante al menos 10 horas por semana.
Los expertos expresaron que el efecto a largo plazo de la calidad del cuidado que reciben los niños es consistente con otras evidencias que muestran que las primeras experiencias de la niñez están relacionadas con el desarrollo del lenguaje.
El efecto perdurable en el comportamiento también tendría una explicación lógica, según los investigadores.
"Una de las posibles razones por las que perduran las relaciones entre el cuidado que reciben los niños en las guarderías infantiles y los problemas de comportamiento, es que los maestros de las escuelas primarias no tienen tiempo ni están entrenados para atender los problemas de conducta, ya que se focalizan principalmente en lo académico", dijeron.
El estudio apareció en el último fascículo de Child Development.
www.siuxy-mujeres.com
Post-parto: ideas basicas de cuidado
Después de dar a luz, con la emoción y la alegría de las primeras horas, avisamos por teléfono a amigos y parientes. Muchas veces empiezan las visitas y luego, al llegar a casa, tenemos que acostumbrarnos al niño y él a nosotras. Pero de la mamá nadie se acuerda. O, si no, ¿quién se ha tomado la temperatura los diez días del parto para detectar tempranamente una mastitis o alguna infección?.
Con el alta nos dan una serie de papeles y recomendaciones que muchas veces no encontramos el momento de leer. La prueba del talón ninguna se la salta pero...¿cuándo nos acordamos de ir a la matrona? Suele ser a los 40 días de dar a luz.
Según Gloria Ana, fuente de la que nos hemos servido para escribir el reportaje, lo ideal sería que todas las parturientas visitasen a sus matronas a la semana del parto. Para evitar que se nos olvide, lo mejor es llamar para pedir cita desde el hospital. En este momento, por teléfono, pueden consultar alguna duda y sobre todo recibir palabras de ánimo de alguien a quien conocen y con quien han estado a lo largo de los 9 meses de embarazo.
INMEDIATAMENTE DESPUES DEL PARTO
Después del parto, es importante saber pedir ayuda. No estamos al cien por cien, nuestro cuerpo está volviendo a la normalidad, tenemos puntos y, sobre todo, si damos el pecho, debemos estar tranquilas y relajadas. Es un momento para dar paseos en la medida de lo que el cuerpo aguante, disfrutar de momentos con el bebé y procurar no recibir muchas visitas. Las visitas, aunque sean de los más queridos, cansan, evitan que estemos cómodos, que demos el pecho a demanda y despiertan al niño. Ya llegará el momento para hacer y recibir visitas y presumir del retoño.
- Sobre la episiotomía se debe saber que la herida suele molestar. Una herida que duele debe ser valorada por un profesional. Si hay dolor, normalmente hay una infección, y se valorará la necesidad de quitar los puntos, aumentar el número de baños de asiento y, a veces, de administrar un antibiótico compatible con la lactancia.
- La cesárea demanda menos cuidados. La parturienta sale al cuarto día, hace una cura en el quinto día en el centro de salud y vuelve al séptimo para quitar los puntos o al noveno como muy tarde. Sólo se recomienda no mojar la herida.
- Los ejercicios que se pueden realizar después del parto son, sobre todo, los paseos y, cuando se deja de manchar, la natación. Tanto los abdominales como el step afectan al suelo pélvico y se deben evitar en el pos-parto.
PRIMERA CITA POST PARTO
En la primera cita con el médico y la matrona tras el parto, se va a hacer una revisión de la herida de la episiotomía y de las mamas.
- Si hay dudas respecto a la lactancia, Gloria Ana recomienda que la mamá vaya con el niño, para que la matrona vea si coge bien el pecho. En el caso de que note dureza o molestia por acumulación de leche, también se puede enseñar a la mamá a vaciar un poco las mamas con las manos y bajo la ducha, antes de poner el bebé al pecho. El mejor sacaleches es el niño, si vaciamos un poco la mama él coge mejor el pecho.
- Para los puntos, lo mejor es mantenerlos secos y utilizar compresas de celulosa sin plástico -el plástico retiene la humedad-, cambiándolas cada hora y media. Se deben realizar también lavados con agua y sal tres veces al día. Para secar, es mejor utilizar el secador de pelo que la toalla.
- En la primera cita, la matrona también hablará de los distintos métodos contraceptivos. En caso de que no se dé el pecho, se puede usar cualquier método. La lactancia, está comprobado, no evita el embarazo, aunque no haya menstruación. Si se da el pecho, se recomienda el método barrera o el cerazet que son pastillas compatibles para la lactancia. También se puede utilizar el Progevera inyectable, cuyo inconveniente es que produce amenorrea.
LA SEGUNDA REVISIÓN
La segunda revisión se realiza a los 40 días. Se hace una exploración de las mamas y de la cicatriz. La citología sigue la pauta regular de una cada dos o tres años. El embarazo no tiene por qué alterar la rutina. Las relaciones sexuales se pueden retomar una vez que se deje de manchar y apetezca. Eso suele ocurrir a los 40 días que es cuando, además, la cicatriz ya no molesta y se han regenerado las terminaciones nerviosas de la zona.
De todas formas, después de un parto, el problema que puede haber es psicológico o por miedo a dañar la zona de la cicatriz o por cansancio,etc.
CONSEJOS
-Sobre ropa: Las mamás después del parto están cansadas de las prendas anchas y tienden a llevar la ropa ceñida como respuesta psicológica al deseo de recuperar la figura. Pero lo mejor es que todavía, mientras tengan los puntos y hasta los 15 o 20 días después del parto, prefieran la ropa no muy justa y lencería de algodón.
-Sobre el uso de la faja: En el caso de que quieran usar faja, procuren que sea tubular, modelo cinturón, puesta por detrás para aliviar el dolor pélvico y de espalda. La faja no debe apretar la musculatura en estos momentos pues el cuerpo está volviendo solo a su sitio y tenemos que dejar que los músculos trabajen por sí mismos.
Después del parto, ¿cuándo puedo volver a hacer deporte?


El ejercicio posparto no solo recupera la figura; también previene alteraciones comunes en la madre. Hay que practicarlo seis meses antes de comenzar la gestación.
Luego del parto, la energía de la madre está en el piso y toda su atención, en el nuevo miembro de la familia. El cuidado personal pasa a un segundo plano, por eso no solo se facilita que crezcan esos molestos ‘rollitos’, sino que también se hace lenta la recuperación de la mujer.
Al cansancio físico se suma el miedo por no saber si unos abdominales, a los pocos días de dar a luz, puedan incrementar el dolor y las molestias en la zona pélvica. Asimismo, la creencia de que el ejercicio vuelve agria la leche (por el incremento en la producción de ácido láctico durante la actividad física) es otra justificación.
Sin embargo, estudios científicos han demostrado que el ejercicio durante la lactancia no afecta el sabor de la leche, siempre y cuando sea moderado y sin abusar de las capacidades físicas. Es recomendable hidratarse continuamente para reponer los fluidos que pierde a través del sudor y de la lactancia.
Para la fisioterapeuta Ibeth Carvajal, el momento adecuado para reiniciar la actividad deportiva, depende del tipo de alumbramiento. “Si fue parto natural, la recuperación será rápida y menos dolorosa. A los 15 días, la madre podrá comenzar el trabajo de movilización o activación muscular, pero no de fortalecimiento (abdominales y pesas), pues este comenzará tres meses después de dar a luz”.
“En cambio —agrega Carvajal—, si se le practicó una cesárea a la mujer, tendrá que esperar hasta tres meses para iniciar la activación que se realiza con caminatas cortas a paso lento. Podrá hacer abdominales aproximadamente 6 meses después del parto”.
En ambos casos hay que tener en cuenta que, para el trabajo de fortalecimiento, la mujer se exige de acuerdo a su resistencia, siempre guiada por un experto y sin olvidar practicarse una valoración médica y nutricional previa.
Importancia del ejercicio
Para la mayoría de personas, los abdominales son los ejercicios más aburridos de hacer; pero en el posparto son los más importantes no solo porque permiten estabilizar la zona, sino también porque evitan que la madre presente prolapso genital o descenso de los órganos ubicados en la pelvis, debido (entre otras causas) al debilitamiento de los ligamentos del piso pélvico tras el alumbramiento.
“También hay mujeres que luego de dar a luz pueden sufrir incontinencia. De ahí la necesidad de fortalecer el piso pélvico para mejorar la funcionalidad de los órganos allí instalados”, asegura Carvajal.
No obstante, la práctica de ejercicio (ya sea cardiovascular o tonificación) es aún más útil antes del embarazo, precisamente para evitar que tales complicaciones durante y en los primeros días luego del parto.
“Se recomienda comenzar a ejercitarse, mínimo, 6 meses antes de quedar en embarazo. Aunque no se eliminan las molestias comunes, son menos frecuentes e intensos los dolores musculares, por ejemplo, las afecciones lumbares”, agrega Carvajal.
Asimismo, la figura sufrirá menos pues la tonificación dificulta que la grasa se acumule en la zona abdominal, brazos, caderas y piernas.
Rutina sugerida
Para comenzar la activación muscular y posteriormente, el fortalecimiento, los expertos recomiendan no hacerlo abruptamente, pues esto ocasionaría daños severos en los ligamentos de la nueva madre.
Teniendo en cuenta los plazos (si fue parto natural, luego de 3 meses se inicia el fortalecimiento; si fue cesárea, luego de 6 meses), bastará con tres series de 15 repeticiones, diariamente. Progresivamente, la mujer podrá aumentar la intensidad, frecuencia y volumen del ejercicio.
Fortalecimiento abdominal: acostada boca arriba, eleve las piernas y apóyelas sobre la cama, una silla o un balón. Ponga las manos en la nuca y eleve la espalda sin tensionar el cuello.
Fortalecimiento de músculos oblicuos: acostada boca arriba, doble las piernas y diríjalas hacia la izquierda. Ponga las manos en la nuca y eleve la espalda sin girarla. Relaje, cambie las piernas hacia la derecha y repita el movimiento. Haga tres series de 15 repeticiones por cada lado.
Fortalecimiento de cintura: recostada sobre el lado derecho, apoye los pies en el piso y eleve el cuerpo. Apóyese con el antebrazo derecho y sostenga. Relaje y cambie de lado. Haga tres series de 15 repeticiones por cada lado.
Trabajo de brazos y piernas: sentada en el piso, flexione un poco las piernas y eleve su cuerpo ejerciendo sostén con los talones de los pies y las manos (deben estar apoyadas detrás de la espalda, sobre el piso). Mantenga la posición unos segundos, relaje y repita el movimiento.
Reducción de ‘conejos’: acostada sobre el lado derecho con las piernas estiradas, eleve la pierna izquierda y bájela sin que toque a la otra. Repita el movimiento 15 veces y cambie de lado.
Trabajo de glúteos: De pie, mirando hacia el frente, separe las piernas una adelante y la otra detrás. Flexione la que está detrás y baje el cuerpo sin que la rodilla de la otra pierna supere la punta del pie. Suba y haga tres series de 15 repeticiones por cada lado. La fuerza debe sentirla en el glúteo.
Activación lumbar: En posición cuadrúpeda, eleve y estire la pierna derecha hacia atrás, mientras eleva y estira el brazo izquierdo hacia delante. Sostenga por 5 segundos y retome la posición cuadrúpeda. Haga tres series de 15 repeticiones con cada pierna.
Fortalecimiento de glúteos y piernas: De pie, tome un balón o una almohada. Estire los brazos hacia el frente, separe los pies a lo ancho de los hombros y flexione las piernas sin que las rodillas pasen las puntas de los pies y relaje, mientras baja los brazos sin soltar el balón o la almohada.
Pilar Bolívar Carreño
UNIVISIÓN
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Uno de cada tres niños sólo come lo que le gusta, según un estudio
A esta actitud se une un mayor sedentarismo de los menores durante su tiempo de ocio
Los padres cada vez tienen más dificultades para transmitir hábitos saludables a sus hijos. Un estudio revela que la mitad de los niños españoles rechaza lo que le ponen en la mesa y uno de cada tres sólo come lo que le gusta. A ello se une un mayor sedentarismo de los menores durante su tiempo de ocio.
En el Estudio Fundación Sanitas sobre los hábitos infantiles de nutrición y práctica de ejercicio físico participaron 1.620 familias con hijos de entre seis y 14 años de toda España. Se entrevistó a un total de 3.240 personas, la mitad madres y la otra mitad niños entre esas edades. La metodología del estudio contempla un porcentaje similar de opiniones de niños y de niñas. Llama la atención que el estudio haya excluido el punto de vista de los progenitores varones.
Consulta a niños y madres
Las madres consultadas concluyen que el principal problema para fomentar una alimentación sana en sus hijos estriba en la dificultad para conciliar la vida laboral y familiar. El 88% coinciden en que los hábitos de cocina han cambiado mucho en los últimos años.
Un 30% de los niños asevera no comer nada que no le guste y a casi la mitad de ellos no les preparan nada que no sea de su agrado, cifra que casi se multiplica por dos en el grupo entre 12 y 14 años. El 64% de las madres cree que se debe educar para que los niños coman de todo y el 40% afirma que sus hijos así lo hacen. Sólo un 10% de los niños encuestados confiesa que le gusta todo lo que le preparan.
El 81% de las madres se muestran satisfechas con el menú que ofrece las escuelas de sus hijos, frente al 45% de los niños que esgrimen que la comida no es tan buena como la de casa.
Por otro lado, el 72% de los niños va andando al colegio, el 86% afirma realizar algún juego activo durante el recreo (fútbol o baloncesto) y el 31% practica diferentes deportes como actividad extraescolar. En el tiempo de ocio, los menores prefieren ver la tele a realizar deporte o algún juego activo.
Preocupación por el peso
Según este estudio, realizado por la consultora PAC para la Fundación Sanitas, sobre los hábitos infantiles de nutrición y práctica de ejercicio físico, el 35% de las niñas de entre 6 y 14 años y el 28% de los niños de la misma edad dicen estar preocupados por su peso.
El estilo de vida actual impone tanto a los progenitores como a sus hijos un ritmo acelerado, donde es difícil planificar las comidas de la semana y se acaba por sucumbir a la rapidez y comodidad que ofrecen la cocina rápida y los productos preparados y congelados, sostienen las madres.
A pesar de la importancia que todos los especialistas en nutrición otorgan al desayuno y a que el 98% de los niños encuestados afirma tomarlo en casa, para muchos de ellos su desayuno se compone básicamente de algo bebido (leche, en un 75% de los casos, o cacao, en un 45%). El 14% de los niños afirma desayunar algún producto de bollería industrial.
http://www.consumer.es
Embarazo, ¿será una dulce espera?
Desde pequeña nos han dicho que el embaraza es una etapa maravillosa. Pero a la persona que nos contó esa historia se le olvidó decirnos que existen algunas molestias, más allá de las náuseas, que nos pueden hacer pasar unos meses “inolvidables”. Descubre cuáles son y cómo puedes paliarlas.
PRIMER TRIMESTRE
Corroborar el embarazo. La regla no ha hecho su aparición el día previsto. Lo mejor es que acudas a la farmacia y pidas un test de embarazo (de 6 a 30 €). El test comprueba la presencia en la orina de la hormona gonadotropina coriónica humana (HCG), señal de que estás embarazada. Si el resultado es positivo, pide una cita con tu ginecólogo. Él podrá confirmar con un análisis de sangre y una ecografía si la prueba casera era 100% fiable. Actualmente, la ecografía transvaginal se realiza a las pocas semanas del retraso de la regla y diagnostica de forma muy fiable el estado y la implantación del embrión.
Primera visita. En cada consulta el obstetra te realizará un control de peso y de presión arterial. Además, controlará los latidos del corazón del bebé con un Doppler. Durante la primera consulta, las pruebas más habituales que el ginecólogo te pedirá (y que cubre la Seguridad Social) son:
• Anticuerpos: Determinan si eres inmune a enfermedades que pueden causar defectos de nacimiento si las contraes durante el embarazo.
• Recuento de glóbulos rojos: El médico necesita descartar que padeces anemia, lo que te podría hacer sentir muy cansada y, en algunos casos, aumentar el riesgo de parto prematuro.
• Grupo sanguíneo: Incluido el factor Rh tanto de la madre como del padre.
• Bacterias en la orina: Para detectar una infección en las vías urinarias. Se tratan con antibióticos.
• Hemograma completo: Recuento de leucocitos, análisis y cultivo de orina, anticuerpos antirubeola y hepatitis B, alfafetoproteína, toxoplasmosis...
• Traslucencia nucal: Esta evaluación se realiza entre las semanas 11 a 14 y permite detectar enfermedades como el síndrome de Down.
SEGUNDO TRIMESTRE
• Azúcar en la orina. Su presencia puede ser un signo de diabetes.
• Anmiocentesis. Se practica sólo cuando existe un cierto riesgo de que el bebé sufra defectos congénitos genéticos o cromosómicos o ciertas malformaciones. Se realiza entre las semanas 15 y 18.
• Evaluación del marcador del suero ("Prueba triple"). Es una prueba de sangre que determina el riesgo que tiene el bebé de sufrir algún trastorno de nacimiento, como el síndrome de Down o malformaciones del tubo neural.
• Proteína en la orina. Puede indicar una infección de las vías urinarias o, en una etapa posterior, una condición relacionada con el embarazo que incluye alta presión arterial.
TERCER TRIMESTRE
• En estos meses se solicita la última analítica, que básicamente pretende determinar si las pruebas de coagulación son correctas de cara a la anestesia epidural en el parto. Además, se valora si existe anemia, si se han padecido infecciones perjudiciales para el embarazo y la situación del organismo para afrontar la recta final del mismo, determinando la función del hígado y del riñón.
• Entre la semana 35-36 se practica un cultivo vaginal y rectal a todas las embarazadas, que permite saber si existe algún tipo de infección. Si fuera así, en el momento del parto, se administran antibióticos a la madre para proteger al feto de la infección a su paso por el canal del parto.
sábado, 26 de enero de 2008
Actividades para crecer jugando de 3 a 6 meses
De 3 a 6 meses
Mis juguetes
Los siguientes juguetes deberían sumarse a los del período anterior. Si el niño los utiliza de manera distinta a la que vos imaginabas que lo haría, alegrate porque está usando su creatividad, felicitalo con alegría y sin ningún comentario mostrale otras formas de jugar para que te imite. Nunca realices comentarios del tipo: -Así no se hace- o -Mirá que bien lo hace mamá-.
Argollas o pulseras rígidas de cualquier material que pueda chupar y agarrar.
Trapos o pañuelos de diferentes texturas.
Objetos que se puedan manipular, sin bordes, aristas ni partes que se puedan desprender.
Un rodillo inflable de 25 cm. de diámetro.
Espejo para bebé.
Juguetes para el cochecito.
Cubos blandos.
Sonajero con velcro para poner prendido en la cuna o el cochecito.
Gimnasio.
ESPEJITO, ESPEJITO
¿Qué necesitamos?
Un espejo de pared.
Cómo jugar
Alzamos al bebé con su espalda pegada a nuestro pecho y nos situamos frente al espejo, es muy importante que se sienta seguro en los brazos de mamá. Primero descubriremos lo que vemos captando su atención. Cuando se haya fijado, comenzaremos a agacharnos y elevarnos al ritmo de una melodía, repitiendo por ejemplo, su nombre. Es divertido empezar el juego suavemente y, cuando el niño se relaje y se ría, marcar ritmos más rápidos, más lentos, dar una vuelta….
Objetivos
Tomar conciencia de sí mismo.
Tomar conciencia del adulto.
Sentir equilibrio.
Sentir desequilibrio.
EL VALS
¿Qué necesitamos?
Un bebé y unos papás con ganas de bailar.
Cómo jugar
Alzamos al bebé de manera que su carita mire por sobre el hombro de mamá. Papá se sitúa por detrás y le muestra al bebé diferentes pelotas de colores o globos. Comenzamos a movernos al compás de un vals que podemos tararearlo suavemente.
Objetivos
Experimentar con sus ojos.
Cambiar de perspectiva visual mientras bailamos.
Mantener su atención en los distintos estímulos que se le muestran.
CLÁSICOS POPULARES
¿Qué necesitamos?
Un bebé y una mamá con ganas de reir.
Cómo jugar
Es el momento de comenzar a hacerle los juegos que nos hacían a nosotros de pequeños, sobre todo los que se centran en las manos, que ya lo quieren tocar y agarrar todo:Recorremos sus dedos uno a uno, desde la base hasta la punta, recitando la rima de los cinco dedos: Este compró un huevito, éste lo sirvió...y este gordito picarón, se lo comió. Es muy divertido terminar con una cosquillas en su pancita, darle besitos esquimales (naríz con naríz) y qué él nos dé a nosotras con nuestra ayuda.Es imprescindible realizarlo en las dos manos (y repetirlos cada día en diferentes momentos).
Objetivos
Estimular sus músculos.
Dar noción del límite y de las partes de sus manos.
Cómo administrarle los medicamentos a tu bebé
Un pequeño sano precisa de un número muy escaso de fármacos.
Las normas de administración de cada medicamento deben ser explicadas por cada médico que lo prescribe. En caso de que tengas dudas, es a él o al farmacéutico a quienes deberás dirigir las preguntas.
Los prospectos que acompañan a los medicamentos son una fuente útil de información sobre la manera de conservarlos y administrarlos, así como sobre los efectos secundarios, las contraindicaciones, etc.
De todos modos, debes tener en cuenta que los prospectos se elaboran teniendo en cuenta unas normas de tipo administrativo, por lo que en ocasiones el médico los prescribe en situaciones o a grupos de edad que no corresponden exactamente con el contenido del prospecto informativo: en caso de contradicción debes consultar con el médico antes de cambiar o suspender cualquier medicación.
Vías de administración de los medicamentos
Los medicamentos actúan de dos formas distintas, según cual sea su forma de administración:
Por vía tópica o local.
Por vía sistémica o general (vía oral y parenteral).
Por ejemplo, una crema o un ungüento actúan directamente sobre la zona donde han sido aplicados (vía tópica), en cambio un medicamento tomado por vía oral (vía sistemática) es absorbido en el aparato digestivo y, a través de la sangre, actúa sobre cada una de las células de nuestro organismo.
Vía oral
Los más habituales son los comprimidos, las cápsulas, los sobres con polvo para diluir y las soluciones orales o jarabes. Es muy importante leer en prospecto la forma de conservación. Algunos medicamentos debes ser conservados en el refrigerador después de ser reconstituidos.
La administración de medicamentos por vía oral a los pequeños es más difícil que a los adultos. La dosificación variará según el peso del paciente. Además, muy a menudo el pequeño no colabora y se niega a tomar la dosis. Ten un poco de paciencia y firmeza, te ayudarán a que los problemas se superen fácilmente.
La dosis
Por lo general, el pediatra recetará a los pequeños, los medicamentos en forma de jarabe o solución oral; de este modo es más fácil administrar la dosis exacta que el médico calcula en miligramos por cada kilo de peso del pequeño. Una vez convertido en centímetros cúbicos o milímetros, lo suele anotar en la receta. Es preferible que el médico te diga exactamente cuántos centímetros cúbicos debes administrar en cada dosis. La forma más cómoda para medir la cantidad exacta y para administrarla es que utilices una jeringa del tamaño adecuado: las de insulina para cantidades inferiores a 1 centímetro y las de 2 ó 5 centímetros para cantidades superiores. Si se trata de comprimidos, no hay ningún inconveniente en fraccionarlos. Las cápsulas no suelen utilizarse en pediatría, pero en caso de que sea preciso tomarlas debes consultar con el doctor antes abrirlas y administrar su contenido sin la protección de la cápsula.
El horario
La regularidad con que se debe administrar el medicamento dependerá del tipo del cual se trate. No es muy conveniente que interrumpas el suelo tranquilo de tu pequeño para administrarle un antitérmico, un calmante para la tos o un analgésico para al dolor. Sin embargo, si tu pequeño padece una infección seria y está tomando antibióticos es conveniente que seas rigurosa en el cumplimiento de los horarios.
La administración
En el momento que administres el medicamento es importante, como siempre que se trata con pequeños, que te muestres firme pero cariñosa. Con los mayorcitos más de 4 ó 5 años, lo mejor es que le expliques la situación con palabras muy sencillas y recurriendo si es necesario a la fantasía; con los pequeños de más de 6 años, la mayoría colabora, dado que en la actualidad los medicamentos no son de sabor desagradable.
Si tu pequeño es menor y el sistema anterior no te funciona, debes ser enérgica e igualmente cariñosa; no debes ponerte nerviosa ni gritar. Con movimientos lentos y sin que comiences un combate de lucha libre, sujeta firmemente a tu pequeño pero sin presión y sin agresividad. Siéntalo en tu regazo y háblale con voz suave para que le expliques lo que le vas a hacer. Si colabora, puedes aflojar la sujeción, pero si sigue sin colaborar, sujétalo entre tus piernas e introduce suavemente la medicación en su boca. Si la escupe, se le reprende suave pero firmemente y lo vuelves a intentar. Si muestras firmeza, no tendrás problemas. Debes evitar asustar a tu pequeño y perder la calma. Si estás enojada, lo mejor será que lo dejes para otro momento.
Cuando un medicamento se administra por vía oral, sus efectos alcanzan a todo el organismo. según cuál sea el tipo de medicamento, los efectos aparecerán más pronto o más tarde. Mientras algunos antibióticos no empiezan a dejar de sentir sus efectos hasta 48 horas después de haberse iniciado el tratamiento, un sedante por vía sublingual comenzará su acción en pocos minutos. Por otra parte, para que ciertos medicamentos sean efectivos puede ser necesario haber tomado varias dosis, de modo que la cantidad de medicamento en la sangre alcance la suficiente concentración.
La vía parenteral
La palabra parenteral significa en realidad que el medicamento alcanza el torrente sanguíneo sin pasar por el hígado. El hígado es la central química del organismo que controla y modifica casi todas las sustancias que llegan al torrente circulatorio. Las sustancias que penetran en nuestro organismo a través del aparato digestivo van directamente a parar al hígado a través de un sistema venoso especial llamado sistema portal, porque la vía principal es la vena porta. Todos los medicamentos que se toman por la boca pasan a través del hígado. Comúnmente, se entiende por parenteral la forma de administración a través de aguja y jeringa. Puede ser por vía subcutánea, intramuscular o endovenosa. Actualmente, se recurre a la vía intramuscular en muy pocas ocasiones. Los medicamentos modernos se absorben de una manera excelente por vía oral y no es precisa la administración parenteral en la mayoría de los casos. El grupo de las vacunas es el que mayormente recurre a esa vía, pues no se trata de sustancias químicas sencillas sino de fracciones de microorganismos o, en ocasiones, de microorganismos enteros. La vía parenteral debes ser administrada exclusivamente por personal capacitado.
La vía tópica
Esta se refiere a la administración local, ya sea en la piel, el ojo o en el oído.
En la piel
Los pequeños tienen con frecuencia rozaduras en la zona del pañal y son frecuentes los eccemas, por lo que es muy común el uso de cremas en esta zona. debes tener cuidado con la composición de las cremas y pomadas. No conviene que le apliques corticoides (derivados de la cortisona) de modo indiscriminado y sobre grandes superficies cutáneas porque favorecen las infecciones, sobre todo por hongos, y se pueden absorber algo interfiriendo con el funcionamiento normal del aparato endocrinológico del pequeño. También debes limitar el uso de antibióticos porque producen cambios ecológicos en la flora microbiana, de consecuencias imprevisibles en el futuro. Cuando le tengas que aplicar a tu pequeño alguna pomada o crema lo deberás hacer en cantidades pequeñas procurando que se absorba mediante un masaje suave.
La aplicación de sustancias aromáticas, como extractos de eucalipto, sobre la piel del tórax, no tiene ningún poder curativo conocido. Si bien resulta agradable para el pequeño, no existen grandes argumentos para contraindicarlos, pero debes ser cauta. El fuerte olor que desprenden podría empeorar los síntomas de un pequeño con bronquios muy sensibles, por ejemplo, durante un ataque de asma.
El oído
Un error frecuente, que viene del pasado y que todavía se comete con frecuencia, es la utilización de gotas para calmar el dolor de oído. Las gotas óticas deben utilizarse únicamente cuando lo indique el médico para el tratamiento de la otitis externa, que es la forma de otitis que aparece en verano al bañarse con frecuencia en piscinas y playas. El alivio del dolor, deberá ser por vía oral (con paracetamol, aspirina o ibuprofeno). La aplicación de calor local seco (paños calentados con la plancha, etc.) podrán contribuir a la sensación de alivio. En el caso de que debas aplicarle gotas a tu pequeño conviene que sigas los siguientes pasos: coloca la cabeza de tu pequeño plana sobre una mesa de modo que el oído a tratar quede en alto y vertical, deja caer una gota del fármaco previamente templado en el conducto auditivo y tira suavemente hacia atrás el pabellón auricular; repite el proceso con dos o tres gotas.
Si existe supuración en el oído, es posible que la membrana timpánica se haya perforado, consulta con el pediatra antes de que le pongas gotas a dicho oído.
Los ojos
Aplicar un colirio puede ser una misión imposible en un pequeño asustado o enfadado. Vale la pena que pierdas unos minutos jugando con tu pequeño e incluso juegues previamente con un poco de suero salino fisiológico para que no le asuste la caída de una gota sobre sus párpados. El colirio no debes aplicarlo directamente sobre la córnea, porque es la parte más sensible del ojo. La córnea es la lente transparente que cubre la parte pigmentada del ojo. El resto del globo ocular, que es blanco, y la parte interna de los párpados, de color rojizo, están cubiertos por una fina membrana llamada conjuntiva. La gota de colirio debes aplicarla sobre la conjuntiva. Es muy importante que no ejerzas presión sobre el ojo al separar los párpados.
Si tienes alguna duda de si una gota ha entrado en el ojo o no, no importa si le vuelves a administrársela, el exceso de medicamento será expulsado al exterior o pasará a la nariz a través del conducto lagrimal.
Los inhaladores
Los inhaladores son artilugios que al oprimirlos lanzan una dosis del medicamento en forma de nebulización. Para que el medicamento sea efectivo se debe coordinar la presión sobre el nebulizador con un movimiento de inspiración profunda similar al realizado al inhalar profundamente el humo del tabaco. Incluso para los adultos eso no es fácil y una buena parte de la dosis se pierde en la boca y la garganta , no alcanzando nunca los pulmones. Por esta razón , con los pequeños es mejor utilizar las cámaras espaciadoras. Hace poco tiempo se empezaron a comercializar dispositivos para inhalar polvo seco. Su efectividad es igual o superior a la de los inhaladores y su manejo es más sencillo.
Informacion sobre bebes prematuros
Se considera prematuro al bebé que nace antes de las 37 semanas de gestación. Dependiendo de la edad a la que nazca tendrá una diferente apariencia física, un mayor o menor riesgo de desarrollar complicaciones y diferentes posibilidades de sobrevivir, y los cuidados que deben proporcionársele también cambian. De acuerdo a ello los bebés prematuros se han clasificado en los siguientes grupos:
Bebés moderadamente prematuros
En este grupo se encuentran los bebés que han nacido entre la semana 35 y 37 de edad gestacional (de tres a cinco semanas antes de la fecha probable de parto). Generalmente pesan entre 1.700 y 3.400 gramos y miden entre 43.2 y 45.7 centímetros. La tasa de sobrevivencia para estos bebés es de 98 a 100%.
Bebés muy prematuros
En este grupo se encuentran los bebés que han nacido entre la semana 30 a 34 (seis a diez semanas antes de la fecha probable de parto). Generalmente pesan entre 1.000 y 2.500 gramos y miden entre 35.6 y 46 centímetros. La tasa de sobrevivencia para estos bebés es de 98%.
Bebés prematuros extremos
En este grupo se encuentran los bebés nacidos entre la semana 26 y 29 (11 a 14 semanas antes de la fecha probable de parto). Generalmente pesan entre 750 y 1.600 gramos y miden entre 30.5 y 43.2 centímetros. Para estos bebés la tasa de sobrevivencia es variable: aquéllos nacidos en la semana 26 y que pesan cerca de 1.000 gramos tienen de 90 a 95% de posibilidades. Los que nacen en la semana 28 a 29 tienen hasta 98%.
Cifras como éstas explican el porqué se realizan esfuerzos intensivos por prolongar o detener un trabajo de parto prematuro, ya que cada hora que el bebé pueda pasar dentro del útero materno aumenta sus posibilidades de vivir
Bebés microprematuros
En este grupo se encuentran los bebés que nacen antes de la semana 26 de gestación (más de 14 semanas antes de la fecha probable de parto). Generalmente pesan menos de 750 gramos y miden menos de 30 centímetros. Menos del 5% de los prematuros cae dentro de este grupo, y la sobrevivencia es variable: los que nacen cerca de la semana 26 y pesan alrededor de 750 gramos tienen hasta 50% de posibilidades. Para los que nacen antes de la semana 25 las posibilidades son menores.
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viernes, 25 de enero de 2008
Como transmitir valores a nuestros hijos
Hoy el uso excesivo del alcohol y otras drogas afecta a nuestros niños, familias, y comunidades y nos somete a grandes presiones. Francamente, muchos de nosotros necesitan ayuda para ocuparse de esta amenaza espantosa a nuestra salud y principalmente a la de nuestros niños.
Como padres, tenemos que comenzar en nuestras propias familias manteniendo lazos fuertes, siendo cariñosos con nuestros niños, enseñando reglas de comportamiento, fijando y haciendo cumplir las reglas para el comportamiento, sabiendo sobre los efectos del alcohol y otras drogas, y escuchando a nuestros niños.
Valores De la Enseñanza
Cada familia tiene expectativas sobre el comportamiento que determinan los principios y los estándares, agregándole los "valores". Los niños que deciden no utilizar el alcohol u otras drogas toman a menudo esta decisión porque tienen convicciones fuertes contra el uso de estas sustancias, convicciones que se basan en un sistema de valores.
Basándose en la familia, y los valores religiosos y/o éticos que ayudan a la gente joven a decir no y ayudándolos a apegarse a sus decisiones.
Cómo inculcar valores éticos
Comunique los valores abiertamente.
Hable de porqué los valores tales como honradez, independencia, y responsabilidad, son importantes, y de cómo los niños con la ayuda de esos valores, toman buenas decisiones.
Reconozca cómo sus acciones afectan el desarrollo de los valores de su hijo.
Muchas veces, los niños copian el comportamiento de sus padres. Los niños de padres que fuman, por ejemplo, tienen mayor probabilidad de ser fumadores. Evalúe su propio uso del tabaco, del alcohol, de las medicinas sin prescripción, e incluso de las drogas.
Considere que sus actitudes y acciones pueden formar la opinión de su hijo. Esto no significa, sin embargo, que si usted tiene el hábito de tomar vino con la cena o una cerveza o un cóctel ocasional, que usted deba dejar de hacerlo.
Los niños pueden entender y validar que hay diferencias entre lo que los adultos pueden hacer legalmente y que puede ser apropiado y legal para los niños. No deje a sus hijos acompañarlo en su actividad de beber mezclando un cóctel para usted o trayéndole una cerveza, y no permita que su niño tenga acceso a su bebida.
Considere los conflictos que puedan implicar sus palabras y sus acciones.
Recuerde que los niños son rápidos para detectar cuando los padres envían señales a través de sus actos. Decirle a su hijo que diga que usted no está en el país atendiendo una llamada telefónica es, en efecto, una enseñanza negativa en cuanto a la formación de los valores.
Cerciórese de que su hijos entienda los valores de la familia.
Los padres asumen, a veces equivocadamente, que los niños tienen valores "absorbidos", cuando en realidad pueden estar confusos si nunca fueron discutidos.
Usted puede probar la comprensión de su niño discutiendo algunas situaciones comunes en ocasión de la cena por ejemplo. Pregúntele que haría si ve que a una persona enfrente suyo, se le cae una moneda, por ejemplo.
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Cuando los abuelos quieren educarlo

Uno de los problemas que más alteran la relación entre los abuelos y los padres de sus nietos es la aplicación de los límites. En muchos casos, es muy difícil que lleguen a un consenso. De un lado están los abuelos que, creyendo en su experiencia, no están de acuerdo con las ideas de los más jóvenes; y del otro están los padres que no aceptan las intromisiones de los abuelos en la educación de su hijo.
Antes, en las familias, los abuelos, hijos y nietos vivían juntos, y los abuelos intervenían bastante en la educación de los nietos. Hoy, mucha cosa ha cambiado. Del mismo modo en que la estructura familiar ha evolucionado, los abuelos también lo han hecho. Gran parte de las abuelas de hoy no es como las de antes. Suelen tener una vida más activa, mantener una vida social, estando o no jubiladas. Muchas ya no están a las órdenes de los padres de sus nietos. Hacen respetar más su tiempo y sus necesidades.
En todo caso, poder tener algún abuelo cerca de su nieto es alentador en todos los sentidos. Aunque no todo es perfecto, los abuelos pueden representar muchos papeles.
Los abuelos y la educación de los nietos
- pueden contribuir con su experiencia en momentos de crisis familiar, tanto en el sentido psicológico, como en el económico, si se puede y es necesario.
- pueden cuidar de los niños cuando los padres no lo pueden hacerlo. Eso es beneficioso para los niños y para los abuelos porque se sentirán más útiles, más considerados y más valorados.
- pueden contribuir en el equilibrio de tiempo en el hogar de sus hijos, recogiendo a los niños en el colego, o quedándose con ellos alguna noche para que los padres puedan salir libremente.
- pueden transmitir valores familiares y mantener el vínculo entre las generaciones. Las historias de familia les encantan a los niños, y contribuyen en su desarrollo psicológico.
- pueden ayudar en la educación, interfiriendo en la comunicación entre padres e hijos. Intentando apaciguar a los dos lados.
- pueden apoyar al padre o a la madre divorciada. Pueden suplir en consejos y en cuidados la falta del otro.
- pueden aprender con sus nietos, acercándose más a las nuevas generaciones. Aprender a usar el ordenador, por ejemplo.
Distintos papeles para padres y abuelos
Hay una distinción clara entre los papeles de los padres y de los abuelos con relación a los niños. Es natural que, en ausencia de los padres, los abuelos concedan algunos caprichos a los nietos y que adopten distintas reglas. En realidad los abuelos tendrían apenas que centrarse en los aspectos más agradables como el apoyo y el cuidado, aunque para muchos sea más difícil. Por lo general, el papel de los abuelos ha de ser discreto, y nunca impuesto. Ellos son abuelos y no niñeros.
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Padres muy estrictos = a obesidad
¿Padres estrictos, hijos obesos? Comer de más como respuesta al estrés provocado por el autoritarismo.
Los hijos de padres muy estrictos con la disciplina serían propensos a desarrollar obesidad a partir de los seis años de edad.
Comerían de más como una reacción natural a la presión que reciben de sus mayores.
Un trabajo científico realizado por científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, en los Estados Unidos, mostró que las madres estrictas tenían casi cinco veces más posibilidades de criar a preescolares rellenitos que las que trataban a sus hijos con flexibilidad y respeto, al mismo tiempo que establecían reglas claras.
La investigación publicada en la revista Pediatrics halló que los hijos de padres permisivos, definidos como "indulgentes" y "sin disciplina", también tenían problemas de peso corporal, pero de menor cuantía.
En tanto, los hijos de padres indulgentes obtuvieron resultados similares a los hijos de padres permisivos.
El estudio incluyó a 872 chicos, que desde su nacimiento, en 1991, participan de otro estudio nacional.
Entre los cuatro estilos de paternidad, el autoritarismo estuvo relacionado con un mayor riesgo de sobrepeso infantil, segun conclusiones del estudio.
Los resultados evidencian que un ambiente estricto y con falta de sensibilidad emocional aumenta el riesgo de sobrepeso infantil".
Segun parece, los padres estrictos establecerían límites sobre dónde y cuándo comer que causarían un efecto negativo en los chicos cuando no van acompañados de "calidez y sensibilidad", explicaron los científicos.
Respuesta al estrés
Vivir en un hogar con altas expectativas de autocontrol paterno, pero con poca sensibilidad, podría ser estresante, por lo que comer de más se transformaría en una posible respuesta al estrés.
Las mujeres estrictas eran cinco veces más propensas a criar chicos obesos que las madres con un trato flexible y respetuoso, sin dejar de establecer reglas claras de comportamiento.
Mientras los hijos de estas mujeres evitaban el sobrepeso, los chicos con madres "negligentes" y "permisivas" tenían el doble de posibilidades de padecerlo.
"La diferencia entre los distintos tipos de padres llama bastante la atención", aseguró la doctora Kay Rhee, autora principal del estudio, que también señaló que los padres que muestran respeto y calidez en un entorno con reglas claras también ayudarían a sus hijos a aprender a tomar buenas decisiones sobre los alimentos y la actividad física.
Otros estudios ya habían demostrado que un estilo flexible en los padres mejora el rendimiento escolar de los chicos y disminuye la depresión.
Para determinar el estilo que utilizaba cada padre al tratar a sus hijos, los investigadores encuestaron a las madres y las observaron interactuar con ellos cuando éstos tenían cuatro años.
Midieron el índice de masa corporal (IMC) de los chicos sólo cuando ellos llegaron a la escuela primaria, en el primer grado.
El 17% de los chicos de los hogares con disciplina estricta eran obesos, comparados con el 9,9% de los chicos en hogares con padres "indulgentes", el 9,8% de los chicos con padres "permisivos" y el 3,9% de los chicos de hogares "flexibles".
"Los chicos necesitan que los adultos les pongan algunos límites y a medida que maduran, deben aprender qué es la responsabilidad", dijo la doctora Nancy Krebs, codirectora del grupo de trabajo en obesidad de la Academia de Pediatría de los Estados Unidos, que participó en el estudio.
Como no se tomó en cuenta el peso de los padres, los investigadores no pueden descartar que éste pueda influir tanto en el modo de relacionarse con los chicos como en la tendencia a la obesidad de éstos.
Estudios previos habían indicado que el estilo de crianza no está vinculado con el peso.
Fuente de la información: diario LA NACION, 06/06/2006, Página 12, Ciencia/Salud
Dr. Héctor H. Zorrilla
MN 51814
Ciudad de Bs. As. Argentina
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Otitis: prevención y tratamiento
Los dolores de oídos son una auténtica tortura, especialmente para los niños. Generalmente, detrás de ellos está la otitis, que es una inflamación que puede afectar al oído medio o al externo y que va a adquirir cierta connotación dependiendo si es crónica, recurrente, supurada, serosa o congestiva.
Para el jefe del departamento de pediatría de Clínica Indisa, doctor Fernando Espina, la otitis más común entre los menores de entre uno y cinco años es la otitis media y es típica de los periodos de invierno.
Se presenta con frecuencia porque los niños tienen la trompa de Eustaquio más corta, más ancha y más recta que los adultos, entonces los virus y bacterias -que pueden estar en la boca, nariz, garganta o faringe- llegan fácilmente hasta el oído.
Los síntomas de esta enfermedad suelen estar dados por fuertes dolores en esa zona. Además el niño que sólo estaba resfriado comienza a tener fiebre, se lleva la mano al oído y mancha la almohada con pus. Lo más complejo de esta patología es que daña la audición.
El doctor Espina aclara que otra causa de otitis bastante habitual y que afecta al 25 por ciento de los menores, es el aumento en el tamaño de la amígdala faríngea, un proceso que se conoce como hipertrofia de vegetaciones (adenoides grandes). Como esta amígdala está a la altura de la salida de la trompa de Eustaquio, siempre que crece, obstruye la ventilación del oído medio.
Como consecuencia, detrás del tímpano se acumulan mucosidades que no tienen forma de salir, por lo que quedan estancadas e impiden que al tragar se produzca la necesaria compensación entre la presión interior y exterior.
Entonces el pequeño siente una extraña sensación de taponamiento, ronca y duerme con la boca abierta.
Otitis veraniega
A veces un simple baño de playa o piscina puede desencadenar otitis externa, la que afecta frecuentemente en la estación estival.
En este tipo de afección los gérmenes patógenos infectan la piel de la oreja y luego el oído externo, provocando la inflamación del conducto auditivo que es un tubo que comunica al exterior con la membrana timpánica.
Se produce, generalmente en los niños, por el exceso de agua que entra al oído producto de un baño muy prolongado y más aún, cuando se tiene contacto con aguas contaminadas por gérmenes. El agua, el frío y la humedad producen una maceración de la piel del conducto auditivo, lo que facilita el ingreso de bacterias.
Otro problema es que la piel en esa zona se destruye con facilidad a raíz, por ejemplo de una limpieza poco adecuada del oído o cuando el niño se frota la oreja, ya que puede hacerlo tan fuerte que daña la dermis, permitiendo que accedan estos agentes dañinos para la salud.
Esta enfermedad provoca fuertes dolores de oídos, y por lo general, segrega un líquido con mal olor. A diferencia de la anterior, la afección no afecta a la audición.
Tratamiento médico
Según el doctor Espina, la otitis externa se trata con gotas locales y puede administrarse antibióticos cuando hay indicios de pus.
La otitis media, en tanto, requiere de antibióticos orales y para el dolor local, analgésicos.
En todo caso, lo importante es que cuando el pequeño esté con dolores lo que menos debe hacer es tocarse la parte interior del oído.
Lo ideal es poner al niño en una posición cómoda y darle de beber bastante líquido y por ningún motivo usar remedios caseros ni gotas, si no las prescribe el médico.
Prevenir antes de curar
A juicio del profesional la mejor forma de prevenir es evitar los baños prolongados en piscinas y playas. Lo ideal es el uso de tapones para los oídos en los casos en que hayan precedentes de otitis.
Espina señala que es común que en los días de frío las madres protejan las orejas de sus hijos, lo que es un error por cuanto los gérmenes no van directamente al oído desde el exterior, sino que pasan por la boca o la nariz. Entonces, lo recomendable es tapar bien esas zonas.
Además, hay que estar atento cuando el niño ronca o duerme con la boca abierta, ya que puede ser un indicio de adenoides.
Tipos de otitis
Existen varios tipos de otitis, que se clasifican de acuerdo a la parte del oído que afectan y a la duración y producción de secreciones:
1.- Media: Es común en invierno y afecta al oído medio.
2.- Externa: Es típica en el verano y se origina en el oído externo.
3.- Crónica: Se prolonga por más de tres meses.
4.- Recurrente: El pequeño presenta 3 veces la afección en un período de seis meses.
5.- Supurada: La materia que invade el oído medio rompe el tímpano y sale al exterior.
6.- Serosa: El oído medio se llena de un líquido blanco traslúcido.
7.- Congestiva: No se acompaña de exudado ni de supuración.
www.familia.cl
Haga reuniones familiares inolvidables
En tiempos en que las reuniones familiares se han acortado y las conversaciones simplificado hasta el monosílabo, los momentos de estar juntos deben ser más especiales, no sólo en días festivos, sino lo más cotidianamente posible.
Después de comer, conversar sobre cuestiones generales y si el momento lo indica, hablar sobre cuestiones difíciles. Los padres mayores tienden a dramatizar las cuestiones en momentos propicios para el relax y la complicidad con otros miembros de la familia.
Lo ideal es sentarse alrededor de la mesa y recordar viejas historias. Muchas películas, poemas y libros se han basado en estos momentos.
Guárdese un lugar para jugar a las cartas, y abrir un espacio creativo para la familia. Y luego decida quien se sienta al lado de quien. Mezcle niños con adultos y haga participar a todos del mismo juego, como parte de una gran familia.
-¿De donde vienen los cubiertos, el mantel, la mesa? Hable acerca de quienes habrán usado las cosas que usted está utilizando ahora, etc.
-Hable de cenas pasadas con su familia. ¿Quién cortó en rodajas el pollo? ¿Esta es la famosa receta de pastel de la familia?
Trate de hacer de esas charlas familiares, una tradición. Tome fotos de las reuniones familiares para hacer que los niños se sientan parte de esa tradición y puedan verse en el mismo lugar a través de los años. Tome también, fotos individuales, haciendo que los chicos posen y se diviertan en el momento.
Sáquese fotos con ellos, y solamente con ellos. Eso le da cierta seguridad y mucha felicidad a todos los niños.
Ponga nombres en las caras. Hable sobre la familia durante el café y cuéntele a los chicos sobre ellos, mientras mira las fotos. Usted sabe quienes son pero ellos no. No olvide los nombres de los tíos, abuelos, primos, etc. Esa es la historia de su familia y por más lejana que le parezca, siempre será su familia. Y si tiene algún video también muéstreselos.
Haga de las reuniones con su familia, momentos increíbles, de esos que quedan en la memoria, que se graben en los recuerdos y que sean motivo de conversación en futuras reuniones de familia...¿se acuerdan de esa vez que fuimos a comer a lo del abuelo? dirán ellos...
http://www.enplenitud.com
jueves, 24 de enero de 2008
Rechazo a nuevas comidas por parte de los niños estaría en los genes
Si sus hijos no son solo melindrosos con lo que comen, sino inclinados a rechazar los alimentos, sepa que el problema no es por cómo cocinan, sino que está en sus genes. Estrategias para introducir nuevos sabores.
Una semana de cenas para la pequeña Fiona Jacobson es como sigue: Fideos. Fideos. Fideos. Fideos. Papas fritas. Fideos. El séptimo día, la niña de cinco años podría darse el gusto de una pieza de corteza de pizza, sin salsa ni queso.
En Nueva Jersey, los Baker cambiaron sus vacaciones para darle gusto a Sasha, un niño de 11 años que muestra tal aversión a las frutas y las verduras que el olor del jugo de naranja en ocasiones lo hace desmayarse. En vez de volar a Praga (República Checa), decidieron ir a Barcelona (España), donde esperan que la comida sea más de su gusto.
Y en casa de la familia Useloff, los gustos del joven Ethan son tan estrechos que su hogar funciona casi como un restaurante. "Cometo el error de toda mamá y hago cenas diferentes para todos", dijo Jennifer Useloff.
Las tres familias comparten un problema común. Sus hijos no son solo melindrosos con lo que comen, inclinados a rechazar los alimentos que alguna vez parecieron adorar, sino que también son neofóbicos, lo cual significa que temen a la comida nueva.
Pero para los padres que se preocupan de que sus hijos nunca comen nada salvo leche con chocolate y una uva ocasionalmente, un nuevo estudio ofrece alivio.
El mensaje a los padres: No es cómo cocinan, son sus genes. El estudio, encabezado por la doctora Lucy Cooke del departamento de epidemiología y salud pública en el Unviversity College London, al parecer es el primero en usar una escala estándar para investigar la contribución de la genética y el ambiente a la neofobia infantil.
Según el informe, 78 por ciento es genético y el otro 22 por ciento ambiental. "La gente ha echado de lado esta idea porque han estado analizando las asociaciones sociales entre los padres y sus hijos -dijo Cooke-. Mi posición es la de no querer culpar a los padres".
Nutricionistas, pediatras e investigadores recientemente trasladaron su atención de los niños que comen muy poco a los que comen demasiado. Pero los casos de obesidad son menos frecuentes que los casos de los quisquillosos.
La mayoría de niños come una amplia variedad de alimentos hasta los dos años, cuando repentinamente dejan de hacerlo. La fase puede durar hasta los 4 o 5 años. Es una respuesta evolutiva, creen los investigadores. "Si hubiéramos salido corriendo de la cueva como pequeños cavernícolas y nos hubiéramos metido cualquier cosa a la boca, eso habría sido potencialmente peligroso", dijo Cooke.
Un escepticismo natural ante los nuevos alimentos es una parte saludable del desarrollo de un niño, dice Ellyn Satter, experto en nutrición infantil. Cada uno tiene un conjunto de cosas que le gustan o disgustan que Satter cree que está genéticamente determinado. La única forma en que los niños descubren lo que son es llevándose comida a la boca y haciéndolo una y otra vez.
"Por supuesto, es difícil cuando los niños son displicentes sobre la comida o la rechazan, especialmente para padres que pasan mucho tiempo pensando en ella y preparándola", dice.
Cuestión de persistencia
Aun cuando la neofobia a la comida parece ser genética, los médicos dicen que los padres de niños melindrosos para comer no pueden simplemente rendirse y cocinar otro tazón de pasta.
La gente que estudia a los niños inclinados a tirarse al suelo ante un brócoli coincide en que la exposición repetida y calmada a nuevos alimentos cada día durante cinco días o máximo dos semanas es una forma efectiva de superar los temores de los niños.
Por supuesto, intentar introducir el mismo alimento semana tras semana puede ser una tarea muy dispendiosa. Algunos padres simplemente se rinden o inventan estrategias como encubrir u ocultar algunos alimentos con otros.
Algunos expertos no aceptan ese método. Esta la cuestión de ser descubierto, en cuyo caso un niño podría no confiar en nuevos alimentos que los padres le presenten. Y ocultar los alimentos no ayuda a que el niño aprenda a apreciar nuevos sabores.
"Lo que queremos es que a los niños les gusten muchos alimentos diferentes -dijo Patricia Pliner, profesora de sicología social de la Universidad de Toronto-. Si la ahuyama se disfraza perfectamente, los niños no están aprendiendo nada.
Bueno, están aprendiendo algo, pero no es cómo sabe la calabaza".
Si ni la introducción repetida ni ocultar las verduras funciona, y en tanto el pediatra vigile la salud del niño, los expertos no sugieren nada más que paciencia.
"A menos que se vuelva un problema enorme, tiende a ser un poco más fugaz de lo que los padres piensan -dice Harriet Worobey, directora de la Preescuela de Ciencias Nutricionales de la Universidad Rutgers-. Sé que un año puede parecer cinco para los padres, pero estos episodios con la comida son normales".
Expertos Sugieren
Estrategias para hacer que el niño pruebe nuevos alimentos:
-Las comidas deben servirse sin diferencias para los niños. Prepare los platillos que disfrute, e introduzca nuevos alimentos junto con dos cosas que le gusten al niño. Incluso si el niño se come solo el pan por ocho días consecutivos, siga ofreciendo alternativas.
-Adapte los platillos a formas y tamaños amigables para el niño. Si hace un estofado, separe los componentes en platos separados en piezas lo bastante grandes para que un niño las tome. Así, todos en la mesa pueden seleccionar la cantidad que quieran.
-Nunca diga a un niño que tiene que probar todo, pero aliente el sondeo de nuevos alimentos.
Tranquilícelo diciéndole que podrá escupir cortésmente si el sabor no es bueno para él.
-Mantenga las cosas en calma y apague el televisor. Los niños neofóbicos en ocasiones rechazan la comida como una forma de controlar una sobrecarga de estimulación.
-Si no comen nada, deje de ofrecer comida de nuevo hasta la hora de la merienda un par de horas después.
-No use recompensas para hacer que el niño coma. El tiempo de televisión no debería ser un soborno para comer brócoli.
-Los menores de dos años deberían recibir tantos nuevos sabores como sea posible, antes de que empiece la etapa melindrosa.
KIM SEVERSON
THE NEW YORK TIMES NEWS SERVICE
NUEVA YORK
www.mamasybebes.com.ar
lunes, 21 de enero de 2008
Tu hijo es una buena persona, Tu hijo es sincero
Cuando una esposa afirma que su marido es muy bueno, probablemente es un hombre cariñoso, trabajador, paciente, amable... En cambio, si una madre exclama “mi hijo es muy bueno”, casi siempre quiere decir que se pasa el día durmiendo, o mejor que “no hace más que comer y dormir” (a un marido que se comportase así le llamaríamos holgazán). Los nuevos padres oirán docenas de veces (y pronto repetirán) el chiste fácil: “¡Qué monos son... cuando duermen!”
Y así los estantes de las librerías, las páginas de las revistas, las ondas de la radio, se llenan de “problemas de la infancia”: problemas de sueño, problemas de alimentación, problemas de conducta, problemas en la escuela, problemas con los hermanos... Se diría que cualquier cosa que haga un niño cuando está despierto ha de ser un problema. Nadie nos dice que nuestros hijos, incluso despiertos (sobre todo despiertos), son gente maravillosa; y corremos el riesgo de olvidarlo. Aún peor, con frecuencia llamamos “problemas”, precisamente, a sus virtudes.
Tu hijo es sincero
¡Cómo nos gustaría tener un hijo mentiroso! Que nunca dijera en público “¿Por qué esa señora es calva?” o ¿Por qué ese señor es negro?” Que contestase “Sí” cuando le preguntamos si quiere irse a la cama, en vez de contestar “Sí” a nuestra retórica pregunta “¿Pero tú crees que se pueden dejar todos los juguetes tirados de esta manera?”
Pero no lo tenemos. A los niños pequeños les gusta decir la verdad. Cuesta años quitarles ese “feo vicio”. Y, entre tanto, en este mundo de engaño y disimulo, es fácil confundir su sinceridad con desafío o tozudez.
Dr. Carlos Gonzalez, pediatra
Extractado de "Besame mucho", Ed. Temas de Hoy
Tu hijo sabe ceder, Tu hijo es comprensivo
Jordi duerme en la habitación que sus padres le han asignado, en la cama que sus padres le han comprado, con el pijama y las sábanas que sus padres han elegido. Se levanta cuando le llaman, se pone la ropa que le indican, desayuna lo que le dan (o no desayuna), se pone el abrigo, se deja abrochar y subir la capucha porque su madre tiene frío y se va al cole que sus padres han escogido, para llegar a la hora fijada por la dirección del centro. Una vez allí, escucha cuando le hablan, habla cuando le preguntan, sale al patio cuando le indican, dibuja cuando se lo ordenan, canta cuando hay que cantar. Cuando sea la hora (es decir, cuando la maestra le diga que ya es la hora) vendrán a recogerle, para comer algo que otros han comprado y cocinado, sentado en una silla que ya estaba allí antes de que él naciera.
Por el camino, al pasar ante el quiosco, pide un “Tontanchante”, “la tontería que se engancha y es un poco repugnante”, y que todos los de su clase tienen ya. “Vamos, Jordi, que tenemos prisa. ¿No ves que eso es una birria?” “¡Yo quiero un Totanchante, yo quiero, yo quiero...!” Ya tenemos crisis.
Mamá está confusa. Lo de menos son los 20 duros que cuesta la porquería ésta. Pero ya ha dicho que no. ¿No será malo dar marcha atrás? ¿Puede permitir que Jordi se salga con la suya? ¿No dicen todos los libros, todos los expertos, que es necesario mantener la disciplina, que los niños han de aprender a tolerar las frustraciones, que tenemos que ponerles límites para que no se sientan perdidos e infelices? Claro, claro, que no se salga siempre con la suya. Si le compra ese Tontachante, señora, su hijo comenzará una carrera criminal que le llevará al reformatorio, a la droga y al suicidio.
Seamos serios, por favor. Los niños viven en un mundo hecho por los adultos a la medida de los adultos. Pasamos el día y parte de la noche tomando decisiones por ellos, moldeando sus vidas, imponiéndoles nuestros criterios. Y a casi todo obedecen sin rechistar, con una sonrisa en los labios, sin ni siquiera plantearse si existen alternativas. Somos nosotros los que nos “salimos con la nuestra” cien veces al día, son ellos los que ceden. Tan acostumbrados estamos a su sumisión que nos sorprende, y a veces nos asusta, el más mínimo gesto de independencia. Salirse de vez en cuando con la suya no sólo no les va hacer ningún daño, sino que probablemente es una experiencia imprescindible para su desarrollo.
Tu hijo es comprensivo
Conozco a una familia con varios hijos. El mayor sufre un retraso mental grave. No habla, no se mueve de su silla. Durante años, tuvo la desagradable costumbre de agarrar del pelo a todo aquél, niño o adulto, que se pusiera a su alcance, y estirar con fuerza. Era conmovedor ver a sus hermanitos, con apenas dos o tres años, quedar atrapados por el pelo, y sin gritar siquiera, con apenas un leve quejido, esperar pacientemente a que un adulto viniera a liberarlos. Una paciencia que no mostraban, ciertamente, con otros niños. Eran claramente capaces de entender que su hermano no era responsable de sus actos.
Si se fija, observará estas y muchas otras cualidades en sus hijos. Esfuércese en descubrirlas, anótelas si es preciso, coméntelas con otros familiares, recuérdeselas a su hijo dentro de unos años (”De pequeño eras tan madrugador, siempre te despertabas antes de las seis...”) La educación no consiste en corregir vicios, sino en desarrollar virtudes. En potenciarlas con nuestro reconocimiento y con nuestro ejemplo.
La semilla del bien
Observando el comportamiento de niños de uno a tres años en una guardería, unos psicólogos pudieron comprobar que, cuando uno lloraba, los otros espontáneamente acudían a consolarle. Pero aquellos niños que habían sufrido palizas y malos tratos hacían todo lo contrario: reñían y golpeaban al que lloraba. A tan temprana edad, los niños maltratados se peleaban el doble que los otros, y agredían a otros niños sin motivo ni provocación aparente, una violencia gratuita que nunca se observaba en niños criados con cariño.
Oirá decir que la delincuencia juvenil o la violencia en las escuelas nacen de la “falta de disciplina”, que se hubieran evitado con “una bofetada a tiempo”. Eso son tonterías. El problema no es falta de disciplina, sino de cariño y atención, y no hay ningún tiempo “adecuado” para una bofetada. Ofrézcale a su hijo un abrazo a tiempo. Miles de ellos. Es lo que de verdad necesita.
Dr. Carlos Gonzalez, pediatra
Extractado de "Besame mucho", Ed. Temas de Hoy
Los suplementos nutricionales en embarazadas reducen la mortalidad infantil
- Un estudio en Indonesia muestra que también disminuyen los abortos espontáneos
- Los autores recomiendan estos suplementos a las mujeres de los países en desarrollo
A pesar de los grandes avances realizados en los últimos años para reducir la mortalidad infantil, todavía son bastantes los bebés que fallecen al poco de nacer. Unas muertes que se podrían evitar con sencillas medidas, como la administración de suplementos de múltiples nutrientes a las embarazadas. Una reciente investigación muestra que con el ácido fólico y el hierro no es suficiente para evitar decesos en los primeros días de vida, como se creía hasta ahora, sino que conviene añadir además vitaminas y minerales.
Durante cuatro años (2001-2004), el doctor Anuraj Shankar y su equipo, de la Universidad de Mataram (Indonesia), convencieron a 31.290 mujeres embarazadas de Lombok (una isla del país) para que participaran en su estudio. Esta región tiene una población de 2,7 millones de habitantes y la tasa de mortalidad infantil es de 89 por cada 1.000 nacimientos, más alta que la del resto del país.
A 15.486 mujeres les dieron sólo suplementos de ácido fólico y hierro, mientras que las restantes 15.804 recibieron eso más los suplementos de múltiples nutrientes, compuestos por vitaminas A, C, D, E, B1, B2, B6, B12, niacina, zinc, selenio y otros minerales. Las mujeres tomaron los suplementos diariamente desde su inclusión en el trabajo hasta 90 días después de dar a luz.
El objetivo era evaluar el papel de los nutrientes en las muertes neonatales, los abortos espontáneos y el peso del bebé. Los resultados, publicados en la revista 'The Lancet', no dejan lugar a dudas. Los niños de las mujeres que tomaron los suplementos de vitaminas y minerales tenían una riesgo de morir durante sus primeros 90 días en el mundo un 18% inferior que aquellos hijos cuyas madres sólo habían consumido hierro y ácido fólico.
Este beneficio fue más evidente aún en aquellas mujeres que tenían anemia y estaban desnutridas en el momento de entrar a formar parte de la investigación, pues en estos casos la reducción de la mortalidad infantil fue del 38% y del 25%, respectivamente.
Bebés más sanos
Asimismo, los autores del estudio también vieron que los suplementos de múltiples nutrientes disminuían el número de abortos espontáneos en un 11%, algo más en el caso de las participantes con anemia (29%) y desnutridas (15%).
En cuanto al riesgo de tener un retoño con bajo peso al nacer, éste se redujo un 14% más en el grupo que tomó todos suplementos. Sin embargo, los nutrientes no tuvieron ningún efecto en la mortalidad maternal.
"Nuestros hallazgos sobre los beneficios de estos suplementos en la mortalidad infantil son aplicables también a otras regiones", indican los investigadores, que abogan por "fortalecer la infraestructura sanitaria de los países más desfavorecidos y entrenar al personal para que administren estos suplementos".
Un editorial que acompaña al trabajo, firmado por Zulfigar Bhutta y Batool Haider, del departamento de pediatría de la Universidad Aga Khan en Karachi (Pakistán), señala que esta investigación "evidencia que los suplementos de múltiples nutrientes reducen la mortalidad infantil" y arroja un poco de luz a la controversia que ha habido siempre en torno a este tema.
Estos especialistas lamentan que el estudio tuviera que concluir antes de tiempo debido a la falta de financiación. No obstante, destacan que "existen varias razones para considerar la administración de estos suplementos en las mujeres embarazadas en los países pobres, que en muchas ocasiones muestran carencias nutricionales".
www.elmundo.esLa lactancia materna reduce el estrés infantil
Investigadores de Suecia y del Reino Unido examinaron los datos de casi 9.000 niños que nacieron en Inglaterra durante 1970. Para ello, recurrieron a los padres, profesores, trabajadores de atención de la salud y comadronas para recopilar información importante al momento del nacimiento y de nuevo a las edades de cinco y diez años. Se pidió a los profesores que calificaran los niveles de ansiedad de los niños en una escala de cero a 50 a la edad de 10 años. Y se preguntó a los padres acerca de eventos importantes en la vida, incluido el divorcio o separación, que habían tenido lugar cuando los niños tenían entre cinco y diez años de edad.
Como era de esperar, los niños cuyos padres se habían divorciado o separado eran más propensos a tener altos niveles de ansiedad. Sin embargo, los investigadores encontraron una diferencia en los niveles de estrés entre los niños amamantados y los alimentados con biberón. Los niños que fueron amamantados eran mucho menos ansiosos que los niños que no lo habían sido.
El autor principal del estudio, publicado en Archives of Disease in Childhood, Scott Montgomery, profesor del Karolinska Institute (Estocolmo), dijo que el equipo de investigación estaba interesado en averiguar si había alguna exposición específica al principio de la vida que hiciera a los niños más capacitados para manejar el estrés más tarde en la vida. El análisis intentaba replicar los hallazgos de estudios en animales que habían mostrado que el contacto físico cercano entre la madre y su descendencia podría tener un impacto positivo en el desarrollo de la respuesta al estrés de sus hijos. «El mejor marcador de contacto físico materno durante el primer mes de vida que pudimos encontrar entre toda la información disponible de la investigación fue la lactancia materna», dijo Montgomery.
La American Academy of Pediatrics recomienda a las mujeres sanas que alimenten a sus bebés sólo con leche materna durante al menos los primeros seis meses de vida y que sigan haciéndolo por lo menos durante el primer año de vida o más siempre y cuando así lo quieran la madre y su bebé.
La lactancia materna ofrece muchos beneficios para la salud del bebé. Los niños ingieren una cantidad balanceada de nutrientes para asegurar un crecimiento óptimo, y los ácidos grasos promueven el desarrollo del cerebro y protegen contra muchas enfermedades infantiles. También hay beneficios importantes tanto físicos como emocionales para las madres.
El equipo de investigación consideró los factores que podrían afectar la reacción de un niño al estrés y su capacidad para manejarlo, como la depresión materna, la educación de los padres, la clase social y los hábitos de tabaquismo. Aún tras considerar otros factores, los niños amamantados eran menos ansiosos que sus controles. Además, los niños alimentados con biberón cuyos padres se habían divorciado eran más ansiosos que los niños amamantados.
Tener una buena relación con los padres es importante, y esta relación empieza en la infancia, así que un buen contacto en los primeros años de vida con el niño es crucial.
http://www.levante-emv.com

