miércoles, 6 de mayo de 2009

Maternidad Compulsiva (Segunda parte)


Cuando el mundo se enteró el 26 de enero de 2009, que Nadya Suleman, una joven californiana de 33 años, había dado a luz a ¡ocho niños!, la reacción fue de asombro, pero también de gran sorpresa y alegría. Los medios llamaron al evento un milagro, ya que esta era solamente la segunda vez en la historia de los Estados Unidos, que un equipo médico atendía un parto múltiple de esta magnitud. Inmediatamente, la prensa se dio a la tarea de responder la pregunta que estaba en la mente de todos: "¿Quién es la mamá de los bebés? ¿Cómo va a sobrellevar este hermoso, pero enorme reto?".

A los pocos días del alumbramiento, el mundo se enteró de la segunda parte de la historia: que Nadya Suleman, una estudiante soltera y desempleada, ya tenía seis hijos, también concebidos a través de la fertilización in vitro, que oscilaban entre los 2 y los 7 años de edad, uno de ellos diagnosticado con autismo.

Fue entonces que la sorpresa se tornó en alarma, la alegría en consternación y, en algunos casos, incluso en ira, ante lo que han llamado un acto de suprema irresponsabilidad.

¿MAMA POR CONTAGIO?

Pero fue cuando el público al fin vio a la famosa mamá, durante una entrevista llevada a cabo 10 días después de dar a luz en el programa de la televisión Today, que comenzaron a sonar las alarmas. Y es que con el cabello negro y largo, y los labios visiblemente aumentados, Nadya Suleman parecía el doble de Angelina Jolie. Muchos se preguntaron si acaso la Jolie, quien tiene con su pareja, Brad Pitt, un total de seis hijos (entre biológicos y adoptados), "contagió" a Suleman con lo que ha sido llamada su "maternidad compulsiva".

Cuando, durante la entrevista, Suleman, quien recibe ayuda del Gobierno Federal para la manutención de sus primeros seis hijos, declaró: "Creo con todo mi corazón que Dios proveerá para ellos", la joven fue tachada de "inconsciente" por su propia madre, y se vio atrapada en medio de un torbellino de controversia. Como si esto fuera poco, Angela Suleman, la madre de Nadya, cuenta que, de niña, su hija siempre expresó que se sentía muy triste por no tener hermanos. "Yo añoraba cierto contacto emocional que me faltaba", declaró Nadya en la entrevista televisada. Quizás esta frustración, unida a sus problemas de infertilidad, ayudó a fomentar un sueño obsesivo que, ya de adulta, la joven se dedicó a convertir en realidad. De hecho, la persona contratada por la familia Suleman para atender al hijo de Nadya que padece de autismo, reveló que esta le confió: "Quiero tener una docena de bebés".

Impulsada por el deseo de ser mamá, Nadya comenzó sus intentos por concebir en la adolescencia. Pero, después de tres embarazos ectópicos y de su divorcio de Marcos Gutiérrez en el 2000, con quien estuvo casada cuatro años, la joven buscó la ayuda de una clínica de fertilización en Beverly Hills, California. Suleman ha revelado que pagó los tratamientos de fertilización artificial, que pueden costar decenas de miles de dólares, con el dinero de indemnización que recibió por un accidente sufrido en su centro laboral, y trabajando turnos dobles en un hospital. Del padre de sus 14 hijos, a quien ella identifica solamente como "mi amigo Solomon", prefiere no hablar. "El no está involucrado en la vida de los niños", dijo.

Todo esto ha llevado a la madre de Nadya, una maestra de francés retirada, a criticar públicamente a su hija. "Su deseo de tener muchos hijos no es normal... Lo que ha hecho es una insensatez", declaró. Y cuando le preguntaron cómo se sentía ante la idea de ser abuela nuevamente, y por partida múltiple, respondió con sequedad: "No estoy feliz". El padre de Nadya, Ed Suleman, ha declarado que los bebés son "la voluntad de Dios". Pero, de acuerdo con allegados de la familia, se siente estresado por el acoso de los medios.

EMBARAZO PELIGROSO

Aunque son minoría, las personas que defienden la decisión de Nadya, pues se adhieren a la filosofía de "vivir y dejar vivir", o creen, como Ed Suleman, que los bebés son la voluntad de Dios, provocan una fuerte respuesta de parte de aquellos que piensan que traer 14 hijos al mundo, sobre todo en la situación actual de Nadya, es irresponsable no solo a nivel personal, sino médico, ético y social, y la culpan no solo a ella, sino a los médicos que la trataron. Ellos argumentan que:

• Los embarazos múltiples "extremos", como se denominan estos casos, pueden poner en peligro a la madre y a las criaturas. De acuerdo con las autoridades médicas, estos bebés tienen un riesgo más alto que el promedio de padecer de parálisis cerebral, y de problemas de visión y de respiración.

• El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos estima que el costo de criar 14 hijos hasta los 17 años de edad podría fluctuar entre 1,3 y 2,7 millones de dólares... sin contar los gastos de universidad. Consecuentemente, la decisión personal de Suleman afecta a los ciudadanos de California, quienes, a través de los impuestos que pagan, estarían manteniendo a sus hijos si ella recibe más ayuda del Gobierno Federal. De hecho, Nadya ha estado manteniendo a sus seis hijos anteriores con un subsidio mensual del Gobierno de cientos de dólares, cupones para recibir alimentos gratis y pagos del Seguro Social, además de otros beneficios.

• Con 14 hijos, es difícil, por no decir imposible, para una sola persona darle la atención única que cada niño necesita para crecer con un sano nivel de autoestima y estabilidad emocional. "Yo trataré de hacer lo mejor posible para darles toda la atención que pueda, con la ayuda de voluntarios, familiares y amigos", declaró Nadya. Al mismo tiempo, los vecinos de la familia Suleman describen su hogar como "volátil", y el pasado julio, un residente de su antiguo vecindario la reportó por abandono de menores.

• En los Estados Unidos, los médicos recomiendan no implantar más de dos embriones por ciclo de fertilización in vitro en mujeres menores de 35 años de edad. Nadya escandalizó a la comunidad médica cuando admitió que su médico le implantó seis embriones en una ocasión, pero que no todos lograron sobrevivir.

Aun con la ayuda financiera del Gobierno, y el apoyo de familiares y amigos, Nadya tiene una enorme responsabilidad sobre sus hombros. ¿Qué la llevó a tomar una decisión que tantos llaman extrema o incluso irresponsable? ¿Amor maternal? ¿Traumas del pasado? ¿El deseo de emular a una celebridad? ¿O acaso la motiva la idea de vender su historia a Hollywood, como creen algunos? La sicóloga Judith Orloff opinó en una publicación norteamericana que tanto Nadya como su posible inspiración, Angelina Jolie, "están tratando de recrear su niñez", y agregó que, aunque la obsesión con la maternidad no es reconocida como un desorden, "podría llegar a serlo".

Sin duda, el caso de Nadya es un llamado de alerta no solo a las mujeres, sino a las autoridades médicas. ¿Cuáles son los límites éticos en el campo de la fertilidad? ¿Debe un médico ceder a lo que pide una paciente? En esto, como en otros avances de la ciencia, la sociedad debe establecer reglas justas y responsables.

EL CICLO CONTINUA

Por su parte, el médico que realizó la fertilización in vitro, el Dr. Michael Kamrava, actualmente está bajo investigación por el Consejo Médico de California y la Asociación Americana de Medicina Reproductiva. "Creo que este médico sobrepasó los límites de una manera extrema, y colocó a la madre y a los bebés en riesgo de incapacidad o incluso de muerte", declaró el Dr. John Jain, fundador de los Especialistas de Fertilidad en Santa Monica, California. A pesar de esto, se ha anunciado que el doctor Kamrava acaba de implantar por lo menos siete embriones donados por una mujer más joven, en una mujer de 49 años, que ya se encuentra embarazada.

Desde Revista Vanidades - Mexico

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