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viernes, 24 de diciembre de 2010

Defensores de animales piden que no se regalen mascotas

* Las asociaciones de defensa de los animales piden que se reflexione antes de comprar un animal, pues es una decisión que tendrá que mantenerse varios años.
* Además, recuerdan que las especies exóticas no son mascotas.
En España, organizaciones defensoras de animales recomiendan "no caer en el consumismo" y evitar pedir en la carta a Papá Noel o los Reyes Magos una mascota o animal exótico, ya que esta elección debe estar meditada para evitar en el futuro "posibles problemas" o situaciones de abandono. En todo caso, si se opta por pedir o regalar un animal en estas fechas, instan a no comprar, sino a adoptar alguno de los 150.000 gatos o perros abandonados durante 2009.

Así, el presidente de El Refugio, Nacho Paunero, ha señalado a Europa Press que la adquisición de una mascota debe estar "muy pensada y decidida" porque es una opción que se prolongará los próximos 10 o 15 años.

Además, recuerda que las mascotas compradas en Navidad pueden ser un foco de un futuro abandono. Paunero ha explicado que las tres causas de los abandonos son las camadas no deseadas; los perros que se utilizan para cazar, que en ocasiones son abandonados por algunos dueños tras finalizar la temporada de caza, y la adquisición de animales sin pensar todas las consecuencias. En cualquier caso, ha insistido en que "todos los meses del año" se abandonan animales.

Asimismo, ha defendido la adopción antes que la compra asegurando que en organizaciones como El Refugio, los perros o gatos se entregan vacunados, en buenas condiciones físicas y psíquicas y que pueden realizar asesorar al futuro amo sobre el tipo de animal que necesite "en vez de dejarse llevar por las modas" de razas.

Por otro lado, en estas fechas de Navidad y Nochevieja, aconseja a los propietarios de mascotas que si se van de viaje, traten de llevársela consigo; en segundo lugar, dejársela alguien muy cercano o, como tercera opción, depositarlo en una residencia u hotel de animales.

Por su parte, el portavoz de la Asociación Nacional en Defensa de los Animales (ANDA), Alberto Díez, apuesta por evitar introducir en casa un perro o un gato en estas épocas y/o hacerlo siempre y cuando se trate de una decisión pensada. "El problema es que en fechas como Navidades, comuniones, cumpleaños, entramos en un sistema de consumismo, y aplicamos el valor económico a seres vivos", ha manifestado.

En este sentido, insiste en no caer en la "tentación de las modas de razas concretas" y respecto a los animales exóticos, opina que "no son mascotas ni animales de compañía", por lo que no las recomienda.

Especies exóticas, mejor no

Por su parte, el responsable del programa de Especies de WWF, Luis Suárez, recuerda que la mayor parte de los animales exóticos no suele contar con certificados y procede del comercio ilegal de especies.

"Recomendamos que no se regalen mascotas exóticas, porque estamos fomentando un comercio de especies que puede tener un daño muy grave en los países de origen. Es una de las amenazas para la conservación de algunas aves, como por ejemplo los loros", ha precisado, al tiempo que ha puesto de ejemplo algunas especies exóticas que ahora invaden los parques españoles, como las cotorras o las tortugas galápago de Florida que están desplazando especies nativas.

A este respecto, ha añadido que, en caso de adquirir una especie exótica, se solicite toda la documentación que avale que su importación es legal, mediante la certificación del Convenio Internacional de Especies Protegidas (CITES) y ha recordado que "no valen fotocopias". "Es mejor hacer otro tipo de regalo que un animal, puesto que son seres vivos que duran muchos años y necesitan cuidados", ha concluido.

Desde | 20 minutos

La nota fue extraída del link anterior. Si tienes dudas o sugerencias sobre derecho de autor favor de remitirse a la liga mencionada con anterioridad.

viernes, 15 de octubre de 2010

El perro familiar reduciría el eccema en niños en riesgo

Los niños pequeños con antecedentes familiares de alergias serían menos propensos a sufrir eccema si conviven con un perro desde la infancia.

En cambio, un gato elevaría ese riesgo, aunque sólo en niños con sensibilidad al alergeno felino.

Estos resultados, publicados en Journal of Pediatrics, no prueban que los cachorros sean protectores y que los gatos no lo sean para niños propensos a las alergias, sino que se suman a una relación compleja y confusa entre la mascota familiar y la salud infantil.

Pero aún es demasiado pronto como para recomendarles a los padres si deberían o no tener un perro o un gato en casa, indicó la doctora Tolly G. Epstein, profesora asociada de la Facultad de Medicina de la University of Cincinnati, en Ohio, y coautora del estudio.

El equipo de Epstein incluyó a 636 niños que desde muy pequeños participaban en un estudio de largo plazo sobre la exposición ambiental y el riesgo de alergia. En todos, el padre o la madre habían tenido asma, alergias nasales o eccema.

Cuando los niños tenían menos de 1 año, el equipo visitó sus hogares y reunió muestras de polvo. Los autores hicieron exámenes anuales para evaluar si eran sensibles a varios alergenos, es decir que si sustancias como el pelo de una mascota o la humedad hacen que el organismo produzca anticuerpos.

El equipo halló que el 14 por ciento de los niños tenía eccema a los 4 años. Pero esa tasa bajaba al 9 por ciento en los 184 niños que convivían con un perro desde la infancia.

Entre los niños sensibles al alergeno canino, tener un perro en el hogar estaba asociado con una disminución del riesgo de desarrollar eccema: de los 14 niños con esos dos requisitos, dos (el 14 por ciento) tuvieron eccema, comparado con 17 de los 30 niños (el 57 por ciento) sensibles al pelo canino pero que no habían convivido con un perro desde pequeños.

En cuanto a los gatos, la observación fue más compleja. No hubo relación entre la presencia de un gato en el hogar en la infancia y el riesgo de eccema.

El 54 por ciento de los 13 niños sensibles al pelo de gato y que habían convivido con uno en la infancia desarrolló eccema a los 4 años. Eso bajo al 33 por ciento en el grupo de niños sensibilizados que no habían convivido con un gato, y al 11 por ciento en aquellos sin sensibilidad a los gatos y que habían convivido con uno antes del año de vida.

No hubo una explicación sólida para el efecto protector de los perros. Pero Epstein sugirió que la exposición temprana al alergeno canino (sustancias en el pelo, la saliva y la orina de las mascotas) afectaría el desarrollo del sistema inmune infantil de modo que inhibiría el eccema.

"Estos niños podrían desarrollar una tolerancia, pero aún no lo sabemos", agregó.

En teoría, dijo Epstein, el alergeno felino influiría de otra manera en el desarrollo inmunológico.

Desde | Reuters Health

La nota fue extraída del link anterior. Si tienes dudas o sugerencias sobre derecho de autor favor de remitirse a la liga mencionada con anterioridad.

lunes, 21 de junio de 2010

Perros y contaminantes aumentan el riesgo de asma en niños

Los niños que crecen con un perro en el hogar tendrían un alto riesgo de desarrollar asma si están expuestos también al humo de cigarrillo de segunda mano o al dióxido de nitrógeno.

En un nuevo estudio, los niños expuestos al gas tóxico y al alergeno de los perros en el primer año de vida eran casi 5 veces más propensos a tener asma a los 7 años que los niños sin esas dos exposiciones. En tanto, la combinación del humo de segunda mano más el alergeno canino casi triplicó ese riesgo.

La mayoría de los estudios disponibles se ocuparon de los factores de riesgo individualmente. Pero, en el mundo real, la población está expuesta a muchas sustancias, apuntó en European Respiratory Journal el equipo de Chris Carlsten, del Vancouver General Hospital, en British Columbia, Canadá.

Para conocer la interacción entre esas sustancias, el equipo estudió a 380 niños con un alto riesgo de desarrollar asma, que tenían por lo menos un familiar cercano con la enfermedad o por lo menos dos con alergia. A todos los habían controlado desde la infancia.

Los niños y sus familias habían participado en un estudio para conocer si la reducción de la exposición a factores potencialmente promotores de alergias, como polvo del hogar y humo de segunda mano, disminuiría el riesgo de desarrollar asma o alergias.

Los autores compararon la exposición infantil a alergenos caninos, humo de segunda mano (según la medición de cotinina, un desecho de la nicotina, en la orina y en el cordón umbilical al nacer) y dióxido de nitrógeno, un gas presente en los escapes de los automóviles y el humo de combustible quemado.

A los 7 años de edad, 71 niños (19 por ciento) tenían asma y 141 (casi 41 por ciento) una "hiperreactividad bronquial", que ocurre cuando las pequeñas ramificaciones aéreas se estrechan demasiado ante un estímulo (como el aire frío), dificultando la respiración.

Tener un perro fue lo único que aumentó el riesgo de desarrollar asma de manera independiente. La exposición individual a las sustancias contaminantes en el aire no tuvieron el mismo efecto.

Aun así, las combinaciones de las exposiciones aumentaron el riesgo de sufrir la enfermedad. Por ejemplo, los niños de 7 años que habían convivido con un perro en la infancia y habían estado expuestos a dióxido de nitrógeno eran 4,8 veces más propensos a ser asmáticos que el resto.

Y la combinación de la exposición al alergeno canino con el humo de cigarrillo de segunda mano aumentó el riesgo 2,7 veces.

La probabilidad de sufrir la enfermedad respiratoria fue aún mayor para el subgrupo de niños con atopía, una tendencia hereditaria a desarrollar enfermedades alérgicas, como eczema, rinitis alérgica o asma.

En esos niños, la exposición temprana al humo de segunda mano triplicó el riesgo de desarrollar hiperreactividad bronquial.

Se desconoce el mecanismo por el que esas exposiciones aumentarían el riesgo de desarrollar asma, pero el equipo opinó que el gas y las partículas podrían dañar el revestimiento de las paredes internas de las vías aéreas, provocando inflamación.

Desde | Reuters Health

La nota fue extraída del link anterior. Si tienes dudas o sugerencias sobre derecho de autor favor de remitirse a la liga mencionada con anterioridad.

domingo, 10 de enero de 2010

Niños: cuando las mascota muere

Para muchos niños, su primera experiencia real de una pérdida ocurre cuando se les muere una mascota...

Cuando se muere un animal, los niños necesitan que se les consuele, ame y respalde y que se les brinde afecto en vez de dárseles explicaciones médicas o científicas complicadas.

Las reacciones de los niños ante la muerte del animal van a depender de su edad y nivel de desarrollo.

Los niños de 3 a 5 años de edad ven la muerte como algo temporario y potencialmente reversible. Entre las edades de 6 a 8 años, los niños comienzan a desarrollar una comprensión más realista sobre la naturaleza y consecuencias de la muerte.

Generalmente no es hasta los 9 años de edad que los niños entienden en su totalidad que la muerte es permanente y final.

Por esta razón, a los niños muy jóvenes se les debe decir que cuando se muere un animal éste se deja de mover, ya no puede oír ni ver y no se va a volver a despertar. Puede que ellos necesiten el que se les repita varias veces esta explicación.

Hay muchas formas mediante las cuales los padres pueden decirle a sus niños que se ha muerto su animal. A veces ayuda el crear el mejor ambiente posible (usar una voz calmada, tomarles las manos y ponerles el brazo alrededor) y decírselos bajo la continencia familiar. Es también importante ser sincero cuando se le dice al niño que se ha muerto su animal. Tratar de proteger al niño con explicaciones vagas o inexactas puede crearle ansiedad, confusión y desconfianza.

Los niños a menudo tienen preguntas después de que se muere su animal, incluyendo:

¿Por qué se murió mi animal? - ¿Fue culpa mía? - ¿A dónde va el cuerpo de mi animal? - ¿Volveré a ver a mi animal? - Si yo lo deseo mucho y me porto muy bien, ¿puedo hacer que mi animal regrese? - ¿La muerte dura para siempre?

Es muy importante contestar tales preguntas de manera sencilla pero sincera.

Los niños pueden experimentar tristeza, ira, temor, negación y culpabilidad cuando se muere su animal. También pueden ponerse celosos de los amigos que todavía tienen sus respectivos animales.

Cuando el animal se enferma o se está muriendo, busque el tiempo para hablar con su hijo acerca de sus sentimientos. Si es posible, resulta de gran ayuda que el niño le diga adiós al animal antes de que éste muera.

Los padres pueden servir de modelos al compartir sus sentimientos con los niños. Permita que su hijo se dé cuenta de que es normal extrañar a su animal después de que muere, y estimule a su niño a que venga a usted con sus preguntas o para consuelo y alivio.

No hay una manera mejor que otra para que los niños lamenten la pérdida de sus mascotas. Ellos necesitan que se les dé tiempo para recordar a sus animales. Hablar acerca del animal con amigos y familiares ayuda. El niño tiene que hacer el duelo por su animal a su modo.

Después que el animal se muere los niños pueden querer enterrarlo, llevar a cabo un acto conmemorativo o tener algún tipo de ceremonia. Otros niños pueden escribir poemas e historias o hacer dibujos de su animal. No es siempre lo mejor el reemplazar al animal muerto enseguida.

La muerte del animal puede hacer que el niño recuerde otras pérdidas dolorosas, o eventos inquietantes. Un niño que aparenta estar abrumado por la pena y no es capaz de seguir con su rutina normal se puede beneficiar de una evaluación por un siquiatra de niños y adolescentes u otro profesional de la salud calificado.

Desde | Foyel mascotas

La nota fue extraida del link mencionado arriba. Si eres el autor, haz tu reclamo en ese link. Por ningun motivo modificaremos notas ya enviadas, salvo expreso olvido de link, de parte de este sitio

sábado, 3 de octubre de 2009

Elegir una mascota

¿Son todas las mascotas igual de buenas compañeras?

Según Dieter Krowatschek, psicólogo infantil y escolar que trabaja en Marburgo (Alemania), el mejor amigo del niño es el perro, puesto que su capacidad de interacción supera con creces a la de otros animales de compañía y porque exige más cuidados y educación, tareas en las que se puede implicar a los menores. Pero, entre los perros, ¿cuál es el más indicado? Este psicólogo denuncia que películas famosas de la filmografía infantil en las que aparecen canes han contribuido a generar una gran confusión sobre las especies que mejor se adaptan a la convivencia en familia.
Los husky, una de las razas frecuentes en filmes, están acostumbrados a tirar de trineos, por lo que quizá no sean los perros más adecuados para llevar con una correa; tampoco los de pelea o con instinto cazador. Krowatschek sugiere adoptar perros disciplinados, como el labrador, el cocker spaniel, los caniches o los canes que cuidan del ganado, ya que tienden a proteger.

Los veterinarios Pedro Carracedo y Beatriz Morén, de Barcelona, afirman que no se puede recomendar una raza u otra, sino que cualquiera de tamaño pequeño o medio es apropiada para un niño, siempre que esté bien educado. La clave para que haya un buen entendimiento entre ambos es la educación y la socialización de los animales.

Consejos útiles

Estos veterinarios aconsejan seleccionar, de una camada de cachorros, a un individuo que no sea dominante ni miedoso. Después hay que asegurarse de que desarrolle una etapa correcta de socialización con otros animales, niños y personas adultas. Esto se consigue si se pasea con el cachorro por la calle a partir de los dos meses, en brazos hasta que reciba las vacunas pertinentes, y se le permite entrar en contacto con otros animales, personas y, sobre todo, niños.

También es aconsejable, tanto en el caso de los perros como en el de los gatos, que el cachorro haya estado el máximo tiempo posible con la madre, ya que ésta actúa de intermediaria entre los conflictos con otras crías y educa. Se ha comprobado que, cuando un gato es amamantado con biberón, al jugar controla menos los mordiscos y los arañazos que un gato alimentado por su madre, quien le enseña a arañar sólo en ciertas ocasiones.

Aunque el perro sea considerado la mascota óptima para el niño, la convivencia con un felino también es interesante durante la infancia, ya que el pequeño puede encargarse de vigilar que no le falte, sobre todo, comida ni bebida. El abanico de opciones cuando se desea adquirir una mascota es muy amplio: desde el gato, al conejillo de indias, los hámsters, ratones, conejos, pájaros, peces o ponis, entre otros.

Estos animales, en la mayoría de los casos, requieren menos atención que los perros, pero también es posible que interactúen menos con los niños. Antes de adquirir una de estas mascotas es conveniente consultar con un veterinario. Se desaconsejan, no obstante, los animales exóticos, puesto que se rigen por normas de protección muy rigurosas y su comportamiento es imprevisible.

Desde | Consumer

jueves, 1 de octubre de 2009

Una mascota no es un juguete

Una premisa crucial para que la convivencia con un animal en la familia sea óptima es recordar siempre que una mascota no es un juguete, sino un ser vivo que merece respeto, cuidados y atención. Los bebés y los niños muy pequeños pueden no interpretarlo así y manipular a los animales como si fueran un muñeco e, incluso, dañarles. No están capacitados para entender la responsabilidad que entraña, por lo que deberán ser los padres quienes asuman el cuidado de la mascota.

"Hay que inculcar al niño que el perro no es un juguete, no es un camión que se pueda desmontar o una Play Station. Es un miembro más de la familia que se merece respeto: hay que sacarlo a pasear, necesita comer, beber, hacer sus necesidades y un trato normal"

Los perros crecen, no son siempre cachorros, Hay que tener en cuenta estas premisas para disminuir las tasas de abandono de perros adultos. Quien adquiere un animal debe responsabilizarse de sus cuidados.

El 60% de las veces que un perro propina un mordisco a un niño, el motivo es imputable al pequeño. Antes de los seis años, los menores tratan con demasiada brusquedad a las mascotas.

Superada esa edad, a medida que el niño crece, mejora el trato y su carácter se vuelve más responsable.

Normas para una convivencia feliz

¿Cuáles son las normas por las que debería regirse la convivencia entre un animal y un niño? La primera y principal es, sin duda, educar al perro de manera que comprenda que, en la jerarquía familiar, el niño se encuentra siempre por encima. Otra norma básica es no humanizar al perro. El niño debe aprender a interpretar su lenguaje corporal, sus necesidades, a darle órdenes coherentes y a castigar con inmediatez, cuando haya cometido algún error, para que el perro lo entienda. También debe premiar con golosinas caninas si quiere adiestrar y enseñar al perro, entre otras cosas, a dar la pata o a sentarse.

Cuando los niños son muy pequeños, los padres deben asumir que el animal es responsabilidad suya. Deben hacerse cargo de él y no dejar al pequeño a solas con el perro. Han de transmitirle, con insistencia, que no es un juguete, y enseñarle a coger en brazos y a manipular al perro con cuidado, a medida que crezca.

Es también fundamental que el niño no se acerque al can mientras come o cuando lleva algo en la boca. Tampoco puede abalanzarse sobre el animal y ha de ser cuidadoso durante el juego. La familia debe mantener una actitud vigilante por si el perro atacara al pequeño. Hay que advertir al niño de que mantenga alejada la cara del hocico y que no empuje ni tire de la cola.

Otras acciones que, en general, deben evitar los niños en su trato con el perro u otros animales es: gritarles cuando no obedezcan alguna indicación; perseguir y arrinconar, ya que la mayoría se sienten atacados si se les acorrala; tirar con fuerza de la correa hacia un lado porque sienten pánico al quedarse sin aire y obedecen peor; pegar con un objeto (un zapato o un periódico enrollado), ya que tienen memoria; esperar demasiado tiempo para castigar, puesto que olvidan pronto sus fechorías y sólo entienden qué han hecho mal si se les reprende de inmediato; o aplicar castigos que no entienden o pueden causar enfermedad, como encerrarles, dejarles sin comida y sin agua.

Se debe educar al perro con refuerzo positivo, amonestarle de inmediato cuando su conducta no sea la apropiada y darle órdenes consecuentes. Si se cumplen todas estas normas básicas, la convivencia de un niño con un perro puede ser una gran fuente de bienestar, que eleva su autoestima, les motiva y les ayuda para su socialización.

Desde | Consumer

martes, 29 de septiembre de 2009

Mascotas: más que compañeras de juego

Quienes se implican en el cuidado de un animal se hacen más responsables y adquieren una mayor competencia social...

Las mascotas pueden convertirse en el mejor aliado de padres y educadores para la socialización de niños y adolescentes. Si al gran interés por los animales de compañía se une un cuidado adecuado, estos pueden ser una fuente indiscutible de salud psíquica y social para los más pequeños. Algunos psicólogos y psiquiatras infantiles ya usan animales en la atención a niños con diagnósticos de hiperactividad o accesos de ira.

Más que un compañero de juego

Es una reacción recíproca: los niños gustan a las mascotas, en general, y las mascotas -sobre todo los perros- a los niños. En el libro "Los niños necesitan animales de compañía", de Plataforma actual y la Fundación Affinity, Dieter Krowatschek, psicólogo infantil y escolar que trabaja en Marburgo (Alemania), explica que su interés por las mascotas se debe a diversas razones: son más curiosos que los adultos y menos precavidos al interactuar con otras especies; aprecian el hecho de que la mayoría se comporte de forma infantil, lo que les confiere una gran ventaja como compañeras de juego; y, entre todas ellas, se sienten atraídos en especial por los cachorros.

Todo esto explica que en España haya 22 millones de mascotas que conviven con los niños. Gracias a esta convivencia, los pequeños de la casa que se implican en su cuidado se hacen más responsables y adquieren una mayor competencia social. Además, según destaca Krowastschek, en la sociedad coetánea los animales de compañía pueden convertirse en grandes y afectuosos amigos, tanto para los niños como para los adolescentes incomprendidos, puesto que ayudan a suplir la ausencia de los padres que soportan largas jornadas laborales.

También ayudan a contrarrestar la perniciosa influencia de tantas horas de actividades en solitario, que favorecen la afición por los videojuegos o el ordenador, las películas de vídeo o la lectura de tebeos. Los niños y adolescentes que conviven con un animal de compañía se relacionan con él de una forma lúdica y tienen una oportunidad única de interactuar, jugar y conectar con otro ser vivo, así como de educarlo.

En el imaginario infantil, los niños se relacionan con distintos animales y adoptan roles o papeles diferentes: gracias a su desbordante capacidad de invención se ponen en la piel de cualquier especie, incluso, de dinosaurios extinguidos. En general, los osos de trapo y los peluches les fascinan por su gran parecido con las mascotas reales, por lo que es muy fácil que se identifiquen con ellos.

Desde | Consumer

jueves, 27 de agosto de 2009

Perros y gatos ante el nuevo bebe

Los Perros

Su perro ve el mundo bastante diferente a usted. Para él, usted es el macho alfa, su pareja es la hembra alfa, y los tres unidos conforman un grupo sumamente unido. Con la llegada del bebé, su perro podría llegar a experimentar varias semanas de depresión postparto. Pero si todo siguiera desarrollándose con normalidad y como solía suceder, su nuevo bebé será rápidamente aceptado como el bebé alfa; y además será elegible para obtener todos los beneficios que le conferirá el ser el protegido del grupo, al que se le demuestre mayor lealtad, y al que se le estará lamiendo la carita en todo momento.

Antes de la Llegada del Bebé

* Los perros aprenden las cosas por asociación, y usted no querrá que su perro asocie a su bebé con hechos negativos, tales como: reducción del tiempo de juego destinado a divertirse con su mascota, ser echado de su habitación, y el cambio de ubicación de su platito de comida. Si usted estuviera por implementar cambios, sería realmente importante que lo hiciera -al menos- un mes antes del nacimiento del bebé.
* Grabe una cinta de audio con el llanto de un bebé para que el perro se vaya acostumbrando a ese extraño y potente sonido de gritos y llantos. Los perros poseen un agudo sentido auditivo, y podrían entrar en pánico la primera vez que oigan dicho sonido; pero con el paso del tiempo se irán acostumbrando al mismo. Ésto también podría contribuir a desensibilizar su oído.
* Algunos veterinarios expertos en comportamiento canino sugieren que varios meses antes de que llegue la fecha del parto; usted debería "jugar" con un muñeco, simulando que tiene un bebé para que su perro se vaya aclimatando a la nueva dinámica familiar. El perrito/a observará cuando usted cambie al bebé, lo alimente, le cante, y lo acueste a dormir. Ésta es una buena opción, pero podría ser mucho más sencillo y menos humillante pedirle a algún amigo suyo que traiga a su bebé a su casa de vez en cuando.
* Asegúrese de que el perro comprenda claramente las órdenes: "¡Acuéstese!" "¡Quieto!" y "¡Deja eso!", y si no lo hiciera, debería entrenarlo para ello. Por otro lado, debería llevarlo a la veterinaria para poder cerciorarse de que todas sus vacunas estén al día y que el mismo esté adecuadamente desparasitado; y finalmente debería asegurarse de encontrar a una persona de confianza que pueda cuidar a su perro mientras usted se encuentre en el hospital, ayudando a su pareja a "¡respirar!" durante el trabajo de parto.

El Período Postparto

* Ni bien su bebé haya nacido, tome alguna ropita que su bebé haya usado y muéstresela y hágasela oler a su bebé para que el mismo/a pueda comenzar a reconocer su olor, y así llegue a crear un vínculo con el nuevo integrante de la familia.
* Una vez que haya arribado a su hogar desde el hospital, su pareja debería saludar al perro como primer paso, mientras usted carga a su bebé en sus brazos. Su pareja no ha estado en su hogar por un plazo de tiempo determinado, y la excitación natural que demostrará su perro podría hacerlo saltar y comportarse rudamente. Cuando todo esté en calma, colóquele una correa a su perro y permítale que pueda observar al bebé, siempre y cuando se encuentre a unos diez pasos alejado del lugar en donde esté el bebito/a. Luego, vaya acercándolos gradualmente. Si el perro permaneciera calmado, deje que huela al bebé.
* No permita que el perro lama la carita del bebé durante sus primeros meses de vida. El sistema inmune del bebé aún no habrá madurado completamente, y la lengua de su perro habrá estado en lugares en los que usted ni siquiera podría llegar a imaginarse.
* Incluso los perros más dóciles nunca deberán ser dejados sin supervisión con un bebé recién nacido. Siempre sea rápido cuando tenga que reprender la conducta agresiva de su perro, así como cuando tenga que recompensar su buen comportamiento.

Los Gatos

Casi todas las recomendaciones relacionadas con los perros funcionarán maravillosamente bien con los gatos, aunque lo más probable es que no tenga tanta suerte cuando quiera darle una orden a su gato. Debido a que los gatos se abalanzan instintivamente sobre los objetos móviles, generalmente no se sentirán atraídos por un bebé recién nacido. Se ha comprobado que nunca será una buena idea dejar a su bebé y a su gato a solas en una habitación. Los gatos tienden a enroscarse sobre los cuerpos tibiecitos, y es por ello que podrían tratar de meterse en la cuna del bebé para domir con su hijito/a, lo cual sería una muy mala idea; ya que los gatos -inadvertidamente- arañan, muerden, o posiblemente podrían asfixiar al bebé. A continuación le recomendamos dos maneras de asegurarse de que su gato se mantenga alejado de la cuna de su bebé:

* Luego de que haya colocado la cuna del bebé en el lugar deseado (varios meses antes de la fecha del parto), debería colocar algo en la parte superior del colchón que su gato odie tocar. Corte un trozo de cartulina del tamaño del colchón de la cuna, cúbralo con cinta de pegar doble y colóquelo dentro de la cuna; de esta manera cuando el gato quiera ingresar a la cuna, sus patas comenzarán a pegarse en la cartulina. Otra manera de alejar al gato de la cuna sería cubrir el colchón con papel de aluminio (los gatos odian el sonido provocado por objetos que se arrugan o se fruncen). Luego de uno o dos intentos fallidos; el gato finalmente dejará la cuna en paz.
* Compre una malla protectora para cunas que se ajuste cómodamente a la misma y que no permita que nada acceda a ella. El gato podría terminar intentando saltar sobre la malla protectora, convirtiéndose por unos momentos en un objeto móvil vivo.

Desde | Español Pregnancy

viernes, 31 de julio de 2009

Mascotas: alterarían el riesgo de alergia a largo plazo

Estar cerca del gato o el perro de la familia a los tres meses de vida ofrecería protección contra la alergia a los ácaros del polvo y al polen más adelante en la vida, pero no parece impactar sobre el desarrollo del asma a los 8 años.

La doctora Marjan Kerkhof, del Centro Médico de la Universidad de Groningen, en Holanda, y sus colegas estudiaron los efectos de las mascotas del hogar sobre el desarrollo de asma y alergias a los alergenos del medio ambiente en 2.951 niños que habían sido controlados anualmente hasta los 8 años.

A los tres meses de vida, el 34 por ciento de los chicos vivía con un gato en su hogar, mientras que el 16 por ciento tenía un perro en la casa, informaron los autores en la revista Allergy.

Los niños con un gato o un perro en el hogar a los 3 meses de edad eran menos propensos a ser "sensibles" a varios alergenos inhalables a los 8 años, revelaron los investigadores.

Tener una mascota en el primer año de vida "no debería desalentarse para prevenir las alergias posteriores en los niños", dijo Kerkhof a Reuters Health.

Sin embargo, los resultados también sugieren que la presencia de un perro después de los dos primeros años implica "cierto riesgo mayor de síntomas aéreos", añadió la experta.

Entre los niños expuestos a un perro en el hogar después de los 2 años, el 3,9 y el 10,6 por ciento, respectivamente, desarrolló sibilancias y tos seca a la noche, durante el año posterior.

Estos síntomas similares a los del asma fueron evidentes después de tener en cuenta otros factores de riesgo vinculados a la alergia, como la exposición a otras mascotas o niños y al tabaquismo; el género; los antecedentes familiares y la duración del amamantamiento.

En cambio, entre los niños no expuestos a un perro, el 2,8 y el 8,4 por ciento desarrolló sibilancias y tos seca.

Con todo, los investigadores no hallaron relación entre el diagnóstico de asma en los primeros ocho años de vida y tener un gato o un perro en la casa.

El equipo informó que sacar a la mascota del hogar no influía en el desarrollo de asma entre los niños sin síntomas asmáticos previos.

Dado que el asma es una enfermedad tan diversa, con distintos tipos asociados a diferentes alergenos, Kerkhof y sus colegas instan a continuar los estudios a largo plazo para identificar los vínculos entre la exposición infantil a las mascotas y el asma más adelante en la vida.

Desde | Yahoo Argentina

jueves, 18 de junio de 2009

Las cinco razas de perros más recomendables para los niños pequeños

No todas las razas son aconsejables para los más bajitos de la casa. Es necesario analizar este factor detenidamente ya que algunas veces por impulso o por satisfacer la demanda de un niño se adoptan o mantienen en casa perros inapropiados para la convivencia con un niño.

Schnauzer

Entre los más recomendados por los veterinarios está el Schnauzer enano o gigante. Es mejor el enano porque es pequeño y siempre un mejor compañero para un niño. Son perros muy cariñosos, que respetan mucho a sus dueños, compañeros de juego de los más chiquitos, simpáticos y fieles. La contra que tienen es que en sus orejitas crecen unos pelitos que pueden producirles otitis si no se los cortan a tiempo y además, no son perros económicos. Deben adquirirse preferiblemente en criaderos y siempre se recomienda, como en el caso de todos los perros de raza, revisar su historia genealógica para asegurarse de que no sean cruza entre hermanos. De lo contrario las características genéticas del Schnauzer, como las de cualquier otra raza, se desvirtúan y no puede esperarse que posea las características esperadas. Es un perro precioso y dulce para cualquier pequeñín.

Labrador

Otro perro muy adorado en las familias es el Labrador. Debe haber pocos perros menos guardianes que el labrador, pero soportan todas las travesuras de los chiquitos. Tienen una contra: la talla. Son grandes, pesados y, si se trata de un nene pequeño a veces jugando, pueden voltearlos. Otro de sus juegos favoritos son los lengüetazos, que no son precisamente beneficiosos para los niños. Pero son completamente cariñosos, dulces y dóciles. ¡Un compañero leal para una casa grande, mejor con niños mayores de cuatro años!

Collie

Una raza también muy sugerida para los más chicos del hogar son los Collie. Famosa es la frase: "Mas bueno que Lassie", el prestigioso perro fiel y leal de la serie de TV. Es que los Collie son fundamentalmente eso, amables, compañeros, cariñosos. Claro que también tienen una talla grande y siempre es mejor que lleguen de cachorros poco tiempo después de que haya nacido tu bebé.

Boxer

Otra raza preciosa para tener en casa son los Boxer. Tienen una contra: necesitan muchos límites porque de lo contrario se pasarán la vida saltando sobre la cama y sobre sus dueños. Es que de cachorros son extremadamente traviesos y juguetones y necesitan descargar la enorme cantidad de energía que tienen en su cuerpo fuerte y flexible. Son muy buenos perros para el entrenamiento: compañeros, defensores incansables de sus dueños y cariñosos.

Golden Retriever

Finalmente, los Golden Retriever. Son pacientes, afectuosos y juguetones. También son una raza que necesita del ejercicio constante para desgastar las cuotas de energía que tienen, que son muchas y, además, necesitan que se les cuide el pelo en forma constante. Otra contra: Pueden llegar a pesar hasta 40 kilos por lo que se sugiere que arriben a casa cuando tu bebé sea un poco más grande. De esa forma crecerán juntos y la relación será mucho más amigable y equilibrada para ambos.

Desde | Huggies Web

lunes, 22 de diciembre de 2008

Niega experto que gatos afecten a embarazadas

Durante mucho tiempo al gato se le ha satanizado como agente transmisor de la toxoplasmosis, enfermedad causante de abortos y afectaciones en tejidos oculares y cerebrales, tanto en recién nacidos como en adultos, sin embargo, los felinos no son la principal causa de ese mal.

De acuerdo con el académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Luis Fernando de Juan Guzmán, al menos el 90 por ciento del contagio de ese mal se debe al consumo de carne mal cocida o infectada de animales como borregos, vacas o cabras, destinados al consumo humano.

Explicó que durante el proceso de alimentación de los animales, éstos pueden infectarse cuando ingieren los ooquistes, (huevecillos infecciosos), mismos que se replican en su organismo y se impregnan en la masa muscular del animal.

El especialista precisó que no obstante que los gatos excretan los ooquistes, para que haya un contagio de toxoplasmosis una persona tendría que ingerir el excremento del animal e incluso para que las heces fueran nocivas, éstas tendrían que estar en ciertas condiciones de humedad y temperatura durante un tiempo mínimo.

El temor hacia los gatos, y al peligro que representa ese parásito unicelular para las mujeres embarazadas es sólo un mito, que surge porque una de las consecuencias de padecer toxoplasmosis es el riesgo de aborto, o de problemas en los recién nacidos, pues el parásito tiene afinidad por los tejidos de rápido crecimiento, como el feto, indicó la UNAM en comunicado.

Pero no sólo los nonatos son objetivo, pues también provoca daños similares en el adulto, incluso los trastornos pueden ser en vísceras o en el tejido muscular. No obstante, si las personas cuidan adecuadamente a sus mascotas, la posibilidad se reduce en gran medida, subrayó el especialista en pequeñas especies.

Las mascotas, una responsabilidad

Los dueños de animales de compañía deben ser responsables y llevarlos al menos cada seis meses al veterinario, y tener cuidado cuando salen a la calle, de lo contrario, el contacto con sus congéneres o el consumo de comida y agua contaminada sí podrían enfermarlos y ellos, a su vez, a sus dueños.

El veterinario también explicó que el pelo de perros y gatos no es dañino, menos si está limpio, sin embargo, quienes padecen asma sí podrían tener complicaciones pero no por el pelaje sino por la descamación de la piel.

La clave, dijo, está en evitar cualquier riesgo asesorándose adecuadamente en la atención de las mascotas.

De Juan Guzmán hizo un llamado para arraigar una cultura diferente que inculque entre la comunidad el respeto y cuidado por la vida animal así como fomentar la esterilización, para evitar la reproducción indiscriminada.

Desde | El siglo de Torreon

viernes, 24 de octubre de 2008

Ni hámsters ni mascotas exóticas para niños pequeños

La principal asociación de pediatras de Estados Unidos advirtió que los niños pequeños no deben tener como mascotas a erizos, hámsters, pollos, lagartos pequeños ni tortugas debido a los riesgos de salud que representan.

Además de evidencias de que esos animales portan gérmenes peligrosos, incluso mortales, las mascotas exóticas tienen más tendencia a morder y arañar que perros y gatos, lo que pone en peligro especialmente a niños menores de cinco años, según el reporte de la Academia Americana de Pediatría.

Los niños pequeños son más vulnerables porque sus sistemas de inmunidad no están completamente desarrollados y a menudo se ponen las manos en la boca.

Eso significa que las familias con niños menores de cinco años deben evitar mascotas "no tradicionales". Asimismo, niños tan pequeños deben evitar contacto con esos animales en zoológicos y otros lugares públicos, dijo el informe que aparece en la edición de octubre de la revista del grupo.

"Muchos padres claramente no entienden los riesgos de las varias enfermedades" que esos animales a menudo portan, dijo el doctor Larry Pickering, autor principal del reporte y especialista en enfermedades infecciosas en los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Por ejemplo, aproximadamente 11% de las infecciones de salmonela en niños ocurren por contacto con lagartos pequeños, tortugas y otros reptiles, dijo Pickering. Los hámsters también pueden portar ese germen, que puede causar diarrea, fiebre y dolores estomacales.

textoLa salmonela ha sido hallada también en pollitos y los niños la adquieren besando a los animales o tocándolos y poniéndose luego las manos en la boca.

El coautor del estudio, doctor Joseph Bocchini, dijo que recientemente trató a un niñito que contrajo salmonela de la iguana de la familia, que deambulaba libremente por la casa. El niño estuvo hospitalizado cuatro semanas, pero se recuperó, dijo Bocchini, jefe del comité de enfermedades infecciosas y del departamento de pediatría en la Universidad de Estado de Luisiana en Shreveport.

Los erizos con peligrosos porque sus espinas pueden penetrar la piel y diseminar una bacteria que causa fiebre, dolores e irritaciones cutáneas, dijo el reporte.

Con supervisión y precauciones como lavarse las manos, el contacto entre niños y animales es "algo bueno", dijo Bocchini, pero las familias deben esperar hasta que el niño sea mayor antes de traer una mascota exótica a casa.

Desde | Terra.com

viernes, 18 de enero de 2008

Mascotas de peluche aliviarían el estrés infantil por la guerra

* La finalidad es cambiar el centro de atención y que el niño se relaje manipulando el juguete.
* Se les dio a 40 niños del norte de Israel y el sur del Líbano un peluche similar a un perro de la raza cocker spaniel.
* Un control a los dos meses demostró que el 71% del grupo tratado con la intervención no tenía reacciones graves de estrés.


Cuidar un cachorro de peluche aliviaría el estrés en niños pequeños expuestos a situaciones traumáticas o estresantes, informaron investigadores en Israel.

"Cambiar el centro de la atención, de uno mismo a otros, puede ser muy saludable para las personas en condiciones estresantes", dijo Avi Sadeh, de la Universidad de Tel Aviv.
Los niños que recibían el peluche mostraban menos estrés tras tenerlo unas semanas

El equipo dirigido por Sadeh evaluó si darle un juguete para cuidar a niños víctimas de la guerra reduciría sus reacciones al estrés por exposición durante un mes, en el 2006, al conflicto armado entre el ejército israelí y el Hezbollah, en la zona norte de Israel y el sur del Líbano.

Durante los últimos tres días del conflicto, los investigadores les dieron a 40 niños y 34 niñas de 5 años en promedio un peluche similar a un perro de la raza cocker spaniel llamado Huggy-Puppy.

Un cachorro triste y sin amigos

A los niños, que vivían con sus familias en un refugio, se les dijo que el cachorro estaba triste porque estaba lejos de su hogar, no tenía amigos y necesitaba que un amigo lo cuidara. Se les pidió a los padres que les hicieran recordar a los niños esa responsabilidad.

Según los padres, casi el 83% de esos niños habían tenido uno o más síntomas de estrés grave, como miedo a la separación, nerviosismo o agresión, reacciones a los ruidos, llanto excesivo o pesadillas y problemas para dormir, publicó el equipo en Pediatrics.

En declaraciones realizadas tres semanas después de recibir al cachorro de peluche, los chicos con mayor apego a su juguete presentaban niveles de estrés menores.

Un control a los dos meses demostró que el 71% del grupo tratado con la intervención no tenía reacciones graves de estrés, comparado con el 39% de los 101 niños "control".

Desde | http://www.20minutos.es

lunes, 5 de noviembre de 2007

'Ratatouille' aumenta la demanda de ratas como mascotas

Tiene cuatro patas y una cola como un perro o un gato, así que ¿por qué no podría el mejor amigo del hombre ser... una rata?


La demanda de ratas como mascotas ha crecido gracias a "Ratatouille", la última película animada de Disney/Pixar, que cuenta las aventuras de Remy, una rata 'gourmet' que demuestra sus habilidades culinarias en las cocinas más exclusivas de París. Según la cadena británica de mascotas Pets at Home, las ventas han crecido un 50 por ciento desde el estreno de la película el 12 de octubre en Reino Unido.

"Aún es pronto, pero parece que "Ratatouille" ha hecho maravillas por la imagen de las ratas", dijo el portavoz de la empresa Steve Fairbun en la página web www.ukpets.co.uk.


Ratatouille

"Contrariamente a la opinión popular, las ratas son en realidad una de las mascotas más limpias y que menos huelen que puedes tener. Responden de forma increíble al aprendizaje y se les puede enseñar a hacer trucos impresionantes, en línea con lo que pueden hacer perros y gatos", añadió. De hecho, la experiencia británica parece reflejarse allí donde se ha estrenado la película.

Estados Unidos mostró un crecimiento en la demanda de ratas para mascotas durante el verano, y también empresas de mascotas en Alemania y Suecia han dicho que las ventas de ratas habían crecido gracias a la película.

Pero también quieren advertir que, al igual que el interés por los cachorros y los gatitos puede desvanecerse según van haciéndose menos adorables con la edad, una rata es para siempre, y no sólo para las vacaciones.

http://actualidad.terra.es