domingo, 5 de abril de 2009

Madres en ambientes con mucho ruido pueden tener bebés con déficit auditivo


El oído es uno de los primeros sentidos que completa su desarrollo anatómico in
útero, alrededor de los cuatro meses y medio de gestación. Ya a los seis meses,
aumenta el número de latidos cardíacos cuando se expone a sonidos agudos,
especialmente la voz materna, comenta Juan Luis Leyton Meléndez, fonoaudiólogo y
docente de la Universidad Andrés Bello.


Diversas investigaciones dan cuenta de las conductas que presenta el feto al ser estimulado con sonidos. El oído es uno de los primeros sentidos que completa su desarrollo anatómico in útero, alrededor de los cuatro meses y medio de gestación. “Por ello, podemos afirmar que ya desde esa edad, el feto se transforma en un ser oyente”, comenta Juan Luis Leyton Meléndez, fonoaudiólogo y docente de la Universidad Andrés Bello.

Conductas auditivas

Diversas investigaciones dan cuenta de las conductas que presenta el feto al ser estimulado con sonidos. “Se ha visto en madres con seis meses de gestación que el feto aumenta el número de latidos cardíacos cuando se expone a sonidos agudos, especialmente la voz materna”, dice el profesional. También se han comparado las reacciones motoras de fetos de madres que cursan más de cinco meses de gestación, frente a diversos estímulos sonoros como ruidos comunes, voz paterna, voz materna, voces familiares y no familiares y música. “Se concluyó que el feto es capaz de percibir las cualidades de los sonidos, prefiriendo más las voces femeninas que las masculinas, y dentro de las voces femeninas las de la madre y abuela por sobre otras”, dice el fonoaudiólogo.

Contaminación acústica

Pese a que durante nueve meses, el feto se encuentra en un ambiente cálido y protegido por el líquido amniótico, no deja de ser preocupante que el aumento de las tecnologías de sonido, del tráfico en las grandes ciudades y del estrés alteren la condición de tranquilidad por la que atraviesa este nuevo ser. “Al respecto, se ha comprobado que aquellas madres que residen en ambientes con altos niveles de ruido (grandes avenidas, aeropuertos, empresas metalúrgicas, etc.) tienen una alta probabilidad de que sus bebés nazcan con algún déficit auditivo, déficit atencional o hiperactividad. Por ello se enfatiza actualmente el crear ambientes libres de ruidos intensos para las madres”, recomienda el fonoaudiólogo.

“Esta situación sólo se da frente a un alto nivel de contaminación acústica, es decir, cuando se exceden los 80 decibeles (equivalente al ruido de tránsito en una avenida principal)”, agrega. “A intensidades menores, el feto presenta pocas reacciones auditivas debido a un fenómeno de habituación, esto es, dentro del útero existen ruidos generados por el cuerpo de la madre, como ruidos por circulación sanguínea, cardíacos, gastrointestinales, etc., que han podido ser cuantificados en 72 decibeles, volumen equivalente a una conversación con voz fuerte. Con ello derribamos la costumbre de hablar despacio o evitar generar ruidos especialmente cuando el recién nacido está durmiendo, puesto que, debido a este fenómeno de habituación del oído a altos niveles de ruido, la percepción de sonidos se dará a altas intensidades solamente y por ende, frente a una conversación fuerte por ejemplo el bebé no despertará”, añade.

La memoria auditiva

Se ha visto también que el feto tiene memoria auditiva. “Al someter a madres durante el último trimestre de gestación sistemáticamente a canciones infantiles y lectura de poemas e historias clásicas, una vez nacido el bebé éste reaccionaba con tranquilidad, inquietud motora o actitud de escucha al oír dichos estímulos. Con ello se comprueba que el feto tiene memoria auditiva”, subraya el docente de la Escuela de Fonoaudiología de la UNAB. Por lo anterior, el ambiente de la madre durante el embarazo y la estimulación auditiva que ella realice a su hijo desde los cinco meses de gestación en adelante será un valioso aporte y un nutriente emocional que facilitará, luego de nacido, el vínculo con la madre, le dará tranquilidad y permitirá el desarrollo comunicativo.

Consejos para estimular al bebé

El fonoaudiólogo Juan Luis Leyton Meléndez da algunos consejos básicos para estimular al bebé a través de sonidos.

• Conversa con tu bebé, ya sabes que aunque esté en tu vientre, te escucha.
• Escucha música suave y relajante, no sólo te aliviará a ti sino también a tu bebé.
• Haz de la estimulación auditiva una rutina diaria, el comunicarte con tu bebé generará vínculos más fuertes al momento de nacer.
• Incorpora al padre cada vez que puedas, que converse con su hijo y acaricie tu vientre junto a ti; la energía de esas caricias y las voces de los padres serán el alimento más preciado para el desarrollo de tu hijo.
• Finalmente, evita exponerte innecesariamente a ambientes con mucho ruido durante todo tu embarazo.

Desde Universia Chile

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