domingo, 6 de septiembre de 2009

Argentina: Casi el 30 por ciento de los padres cambiaría de escuela a sus hijos

La tendencia se repite en todos los niveles de enseñanza. Tiene una mayor incidencia en la educación pública. Y en el sector más pobre, donde trepa a 51,3%. Las razones: los paros y la violencia escolar.

Pública o privada, laica o religiosa, jornada simple o doble turno. La educación de los hijos es una preocupación central de todo padre. Y hay muchos que no están conformes con el colegio al que asisten sus chicos. Si tuvieran la oportunidad de hacerlo, cerca del 30% de los padres los cambiaría de escuela, de acuerdo con los recientes datos del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la Universidad Católica Argentina (UCA).

El informe estudió a 4.527 chicos de 2.211 hogares en 10 grandes ciudades (más de 200.000 habitantes) de todo el país. E indica que, si pudiera, el 27,5% de los padres (de todas las clases sociales) cambiaría a su hijo de escuela. Es un porcentaje promedio que reúne a chicos que cursan los tres niveles de la educación básica: inicial, primaria y secundaria. "Es el 25,5% en el caso de los jardines de infantes; 29% de los que van a la primaria y 28% de los adolescentes del nivel medio", precisa a Clarín la socióloga Ianina Tuñón, coordinadora del estudio. ¿Por qué? Los paros docentes y la violencia escolar son las principales razones.

Los especialistas en educación relacionan esta problemática con la escasa oferta estatal y la desigualdad socio-económica que provoca que muchos padres no tengan la opción de elegir el colegio al que les gustaría mandar a sus hijos. "La falta de vacantes, la lejanía de la escuela y las limitaciones a la hora de pagar una cuota en una privada, terminan obligando a los papás a anotarlos en el colegio que pueden pero no en el que quieren", destaca Silvina Gvirtz, profesora de la Universidad de San Andrés y directora del proyecto Escuelas del Bicentenario. "Es cierto que, según este trabajo, hay un 70% de papás que están conformes y esto hay que destacarlo, pero los otros seguramente tienen razón para no sentirse conformes. La pregunta es: dónde se quejan, quién los escucha. No hay canales para que la sociedad se comunique con el Estado", reclama.

La cantidad de padres disconformes sube si se trata de escuelas públicas: 33% en los jardines y primarias y 32% en las secundarias. Y también se registra más en el Gran Buenos Aires que en otras ciudades del interior: en las primarias, por ejemplo, es el 31,5% contra el 24% del interior urbano. "Hay un discurso instalado de que la escuela privada es mejor y no necesariamente es así", advierte Inés Dussel, doctora en Educación e investigadora de FLACSO. "No sabemos -agrega- si los chicos aprenden más en las privadas porque no tienen paros".

El deseo de cambiar a los hijos de colegio también aumenta a medida que disminuye la condición socioeconómica. Así, el 51,3% del 10% de la población más pobre cambiaría a su hijo de primaria, mientras que el porcentaje baja al 11% en el 10% más rico.

¿Cuáles son las razones de la disconformidad de los padres? Según el informe de la UCA, a la cabeza se ubica el ausentismo docente y los paros (reúne el 40% de las quejas); le siguen la indisciplina y la violencia escolar (33% y 27,5%, respectivamente); la falta de autoridad y normas (23%); la baja exigencia y evaluación (22%) y la falta de preparación de los docentes (20%). En menor medida, también influyen la falta de insumos y materiales para trabajar (9,6%), el estado de los edificios (6,7%) y el maltrato de los docentes a los alumnos (4,5%).

Tuñón sostiene que la problemática está muy ligada a la escasa oferta educativa del Estado. Por ejemplo, en los últimos años creció la cantidad de chicos en el nivel inicial, pero el Estado no tiene vacantes para todos. "En ese nivel, el Barómetro analizó la capacidad de los chicos de 5 años de poder 'escribir el propio nombre sin ayuda' como promueve la Ley de Educación. Detectamos que casi 2 de cada 10 chicos en la sala de 5 no puede hacerlo. Y las mayores dificultades las tienen los niños más pobres", describe Tuñón.

Desde | Clarin

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