martes, 27 de abril de 2010

Logico: Asocian la obesidad de los padres con la obesidad infantil

Tener los dos padres obesos, especialmente la madre, aumentaría mucho el riesgo de que un niño sea obeso.

Un equipo de investigadores en Reino Unido halló que, entre más de 7.000 participantes de entre 2 y 15 años de un estudio nacional, los que tenían a los dos padres obesos eran 12 veces más propensos a ser obesos que los hijos de dos padres con peso normal, aun tras considerar factores socioeconómicos (según los trabajos de los padres) y la etnia.

El peso de las madres concentró una asociación especialmente sólida con el peso infantil.

Los resultados, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, no son los primeros en su tipo ni en destacar el papel del peso materno. Pero lo distinto es que los autores del estudio nacional habían medido la altura y el peso de los padres, en lugar de confiar en sus dichos.

"El principal aporte es que tuvimos medidas objetivas, lo que nos permitió confiar en la mayor solidez de la relación entre el peso de la madre y del hijo, que entre el del padre y el hijo", dijo a Reuters Health por correo electrónico la doctora Jane Wardle, profesora de psicología clínica de University College London.

Los resultados surgen de datos de 4.432 familias en Reino Unido que habían participado en la encuesta anual de salud entre el 2001 y el 2006.

Una enfermera había medido el peso y la altura de cada participante, y los autores habían clasificado a los padres y los hijos en grupos: peso normal, con sobrepeso, obesos y obesos mórbidos, según el índice de masa corporal.

En el 38 por ciento de las familias, por lo menos uno de los padres era obeso, mientras que el 8 por ciento de los niños tenía a ambos padres obesos. Sólo en el 14 por ciento de las familias, ambos padres tenían peso normal.

La obesidad de los hijos fue poco frecuente (2 por ciento) en las familias que tenían a ambos padres con peso normal. Pero en las familias en las que ambos padres eran obesos, el 22 por ciento de los hijos era obeso; y en las que ambos padres eran obesos mórbidos, el 35 por ciento de los hijos era obeso.

El peso materno y el peso paterno estuvieron asociados con el riesgo de que los hijos fueran obesos. El 12 por ciento de los hijos de padres obesos era obeso, a diferencia del 4 por ciento de los hijos de padres con peso normal.

El 14 por ciento de los hijos de madres obesas era obeso, comparado con el 3 por ciento de los hijos de madres con peso normal.

Tras analizar de manera controlada los datos, la relación entre el peso materno y el peso de los hijos era más sólida que la relación entre el peso paterno y el peso de los hijos.

Se desconoce el motivo de ese resultado, pero la autora opinó que el peso y la alimentación maternos durante el embarazo influirían en el desarrollo fetal y estudios sugieren que hasta regularía el apetito futuro y el peso de un hijo.

Además, las madres son las responsables de la alimentación de los hijos, señala el equipo de Wardle.

Según los autores, los resultados destacan la importancia de intervenir precozmente para prevenir la "transmisión intergeneracional" de la obesidad.

Para Wardle, los padres obesos deberían alentar la alimentación saludable y el ejercicio físico en el hogar. Eso incluye sus propios estilos de vida como modelo para sus hijos.

Desde | Reuters Health

La nota fue extraída del link anterior. Si tienes dudas o sugerencias sobre derecho de autor favor de remitirse a la liga mencionada con anterioridad.

1 comentario:

Lila dijo...

Hola, artículo q me pone a reflexionar, en definitiva creo q todo incluyendo las decisiones de alimentación, repercuten en nuestros hijos.
En el blog de mamás al q pertenezco publique un articulo sobre llamado obesidad emocional, es un maravilloso complemento de este otro q publican ustedes, espero le den una revisadita.

Saludos grandes y mucha luz.

Liliana