viernes, 25 de enero de 2008

Otitis: prevención y tratamiento


Los dolores de oídos son una auténtica tortura, especialmente para los niños. Generalmente, detrás de ellos está la otitis, que es una inflamación que puede afectar al oído medio o al externo y que va a adquirir cierta connotación dependiendo si es crónica, recurrente, supurada, serosa o congestiva.


Para el jefe del departamento de pediatría de Clínica Indisa, doctor Fernando Espina, la otitis más común entre los menores de entre uno y cinco años es la otitis media y es típica de los periodos de invierno.

Se presenta con frecuencia porque los niños tienen la trompa de Eustaquio más corta, más ancha y más recta que los adultos, entonces los virus y bacterias -que pueden estar en la boca, nariz, garganta o faringe- llegan fácilmente hasta el oído.

Los síntomas de esta enfermedad suelen estar dados por fuertes dolores en esa zona. Además el niño que sólo estaba resfriado comienza a tener fiebre, se lleva la mano al oído y mancha la almohada con pus. Lo más complejo de esta patología es que daña la audición.

El doctor Espina aclara que otra causa de otitis bastante habitual y que afecta al 25 por ciento de los menores, es el aumento en el tamaño de la amígdala faríngea, un proceso que se conoce como hipertrofia de vegetaciones (adenoides grandes). Como esta amígdala está a la altura de la salida de la trompa de Eustaquio, siempre que crece, obstruye la ventilación del oído medio.

Como consecuencia, detrás del tímpano se acumulan mucosidades que no tienen forma de salir, por lo que quedan estancadas e impiden que al tragar se produzca la necesaria compensación entre la presión interior y exterior.

Entonces el pequeño siente una extraña sensación de taponamiento, ronca y duerme con la boca abierta.

Otitis veraniega

A veces un simple baño de playa o piscina puede desencadenar otitis externa, la que afecta frecuentemente en la estación estival.

En este tipo de afección los gérmenes patógenos infectan la piel de la oreja y luego el oído externo, provocando la inflamación del conducto auditivo que es un tubo que comunica al exterior con la membrana timpánica.

Se produce, generalmente en los niños, por el exceso de agua que entra al oído producto de un baño muy prolongado y más aún, cuando se tiene contacto con aguas contaminadas por gérmenes. El agua, el frío y la humedad producen una maceración de la piel del conducto auditivo, lo que facilita el ingreso de bacterias.

Otro problema es que la piel en esa zona se destruye con facilidad a raíz, por ejemplo de una limpieza poco adecuada del oído o cuando el niño se frota la oreja, ya que puede hacerlo tan fuerte que daña la dermis, permitiendo que accedan estos agentes dañinos para la salud.

Esta enfermedad provoca fuertes dolores de oídos, y por lo general, segrega un líquido con mal olor. A diferencia de la anterior, la afección no afecta a la audición.

Tratamiento médico

Según el doctor Espina, la otitis externa se trata con gotas locales y puede administrarse antibióticos cuando hay indicios de pus.

La otitis media, en tanto, requiere de antibióticos orales y para el dolor local, analgésicos.

En todo caso, lo importante es que cuando el pequeño esté con dolores lo que menos debe hacer es tocarse la parte interior del oído.

Lo ideal es poner al niño en una posición cómoda y darle de beber bastante líquido y por ningún motivo usar remedios caseros ni gotas, si no las prescribe el médico.

Prevenir antes de curar

A juicio del profesional la mejor forma de prevenir es evitar los baños prolongados en piscinas y playas. Lo ideal es el uso de tapones para los oídos en los casos en que hayan precedentes de otitis.

Espina señala que es común que en los días de frío las madres protejan las orejas de sus hijos, lo que es un error por cuanto los gérmenes no van directamente al oído desde el exterior, sino que pasan por la boca o la nariz. Entonces, lo recomendable es tapar bien esas zonas.

Además, hay que estar atento cuando el niño ronca o duerme con la boca abierta, ya que puede ser un indicio de adenoides.

Tipos de otitis

Existen varios tipos de otitis, que se clasifican de acuerdo a la parte del oído que afectan y a la duración y producción de secreciones:

1.- Media: Es común en invierno y afecta al oído medio.

2.- Externa: Es típica en el verano y se origina en el oído externo.

3.- Crónica: Se prolonga por más de tres meses.

4.- Recurrente: El pequeño presenta 3 veces la afección en un período de seis meses.

5.- Supurada: La materia que invade el oído medio rompe el tímpano y sale al exterior.

6.- Serosa: El oído medio se llena de un líquido blanco traslúcido.

7.- Congestiva: No se acompaña de exudado ni de supuración.

www.familia.cl

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