miércoles, 16 de diciembre de 2009

El chupete o chupon: tipos y funciones


Ya incluso antes de nacer, los niños poseen el reflejo de succión que les va a permitir ingerir alimentos y sobrevivir. Es una de las primeras actividades coordinadas en el neonato, y persiste hasta los dos o tres años. Durante el primer año de vida, le permite básicamente alimentarse, y después también le proporciona tranquilidad y seguridad.

El uso del chupete satisface esa necesidad constante de succionar del niño cuando no se está alimentando. Le produce un efecto placentero, ya que le permite descargar tensiones. Es un recurso de gran ayuda en niños con cólicos o llantos inexplicables. En los niños prematuros, donde el reflejo de la succión no está bien establecido por ser muy pequeños e inmaduros, se puede recurrir al uso del chupete para estimular este reflejo, con lo que se consigue que se establezca antes una succión organizada.

Los chupetes pueden ser de una pieza o de varias piezas ensambladas. Estos últimos son los más utilizados por ser más atractivos, aunque los más recomendables son los de una sola pieza, por ser más fáciles de limpiar y evitar el riesgo de accidentes por separación de alguno de sus componentes.

En el mercado hay una extensa variedad de chupetes: anatómicos, fisiológicos, en forma de gota, de cereza, etc.; de látex, de caucho natural, de silicona o de plástico.
La tetina anatómica imita la forma del pezón de la madre, se adapta perfectamente a la boca del bebé y favorece el desarrollo correcto del paladar.
La tetina fisiológica favorece la formación natural del paladar, ejerciendo la mínima presión sobre éste.
El caucho es un material natural, blando y elástico que le proporciona al niño la sensación más parecida al pecho materno.
La silicona es un material sintético transparente y más rígido. Hasta que el bebé tenga los primeros dientes, se puede utilizar indistintamente cualquiera de los dos materiales, pero a partir de ese momento sólo se recomienda el caucho porque los chupetes de silicona se rompen más fácilmente al morderlos.
Los chupetes “todo goma” están fabricados en látex. Son especialmente blandos y son adecuados para dormir, por no ejercer presión en la carita del bebé. El tamaño de la tetina deberá ser el adecuado para su edad.

No existe una recomendación clara sobre cuál es mejor; será el niño quien aceptará o rechazará uno u otro por cuestión de comodidad. El uso del chupete no es del todo necesario, porque aumenta el riesgo de infecciones y malformaciones dentales, del maxilar o del paladar, aunque las tetinas actuales se adaptan de manera adecuada al desarrollo bucal del bebé sin interferir en el crecimiento de los dientes, siempre y cuando no se prolongue demasiado su uso.

Recomendaciones:

# Elegir un chupete preferiblemente de una sola pieza, o uno que garantice que ninguna de sus piezas se desprenderá, y que sea del tamaño adecuado a la edad.
# Lavarlo con frecuencia, y de vez en cuando esterilizarlo, sobre todo en los primeros meses. Cambiarlo cuando se deteriore.
# No untarlo con azúcar o miel, para evitar la aparición de caries en la dentición provisional.
# No atarlo al cuello, porque existe peligro de estrangulación.
# Evitar su uso en niños mayores de dos años.

Desde | Farmaceuticonline

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